top of page

Zambullida

Jan 17, 2018
1 min read

Era una época de épicas batallas, de cuando los hombres dejaron de ser simples mortales para convertirse en propagadores de la alegría,eran los tiempos del infortunioy su doble máscara,una balada de nieve y carnívoro fuegoresonando en la fría soledad del invierno.

Dormirán mis deseos en tus senos como dos tibios ataúdes, como una orgía de flores gimiendo de placer en la fiesta de tu cuerpo, esa fiebre viciosa de imaginarte a todas horas danzando bajo el agua.

Eran dos manos desnudas copulando en el aire como libélulas en las intermitencias del sueño, un vaso de vino roto y el corazón a la intemperie, como la muerte deliberada y entreabierta que se filtra por los poros jugando a ser cuchillo y ser raíz, como tus ojos húmedos de añoranza, tus ojos negros de obsidiana que lo decían todo sin necesidad de decir nada. ::.

 
 
 

Comments


bottom of page