TRES PINTURAS DE KLIMT QUE DESAPARECIERON EN LAS CRÍTICAS Y EL FUEGO
No hay ningún autorretrato mío. No me interesa la propia persona como objeto del cuadro, sólo otras personas, especialmente femeninas, pero más me interesan otros fenómenos.
– Gustav Klimt
Klimt estuvo a cargo de la creación de tres obras fascinantes para la Universidad de Viena (1900-1907) donde representaría las facultades de filosofía, medicina y derecho. Un encargo hecho por el mismo Estado que continuamente criticaba y censuraba al artista catalogando su trabajo como pornográfico y colmado de perversión: Klimt fue víctima de la política conservadora y a pesar de ello fue bien recibido en París.


El primer cuadro de Filosofía, hace referencia al mundo como voluntad, energía ciega, amor y muerte carentes de significado.
Un sentimiento de separación representada con cuerpos entrelazados en la dolencia humana (amor, desesperación y todos viajando sin rumbo en el vacío cósmico decorado con cuerpos celestes) figuran además un par de rostros femeninos, uno impenetrable y pesado (enigma del mundo u oscuridad cósmica) y otro en la parte inferior envuelto en cabello negro con rostro luminoso, destellantes ojos (impetuosos y glaciales) y el rostro de una sacerdotisa que refleja el mundo de la voluntad, filosofía o Wissen (sabiduría). Klimt, entonces simpatizaba con la filosofía pesimista sobre la voluntad y sufrimiento de Schopenhauer, la pintura falló en satisfacer a los profesores alegando sobre la mala representación de la facultad.
Ya he tenido suficiente de la censura. Rechazo todo el apoyo estatal, no quiero nada de eso.
– Klimt

Klimt desata toda su ira e indignación a causa de las fuertes criticas que recibieron sus primeras dos pinturas y como resultado de esto, modifica drásticamente su concepto para Jurisprudencia: el primer boceto resulta de tintes celestiales, mientras el segundo contrasta drásticamente. La figura central es una víctima de la ley (anteriormente se idealizaba el concepto de ley junto con el Estado que es su vía de legitimación y aplicación). Llamemos a esta obra una mística sinfonía de colores oscuros y brillantes, mostrando el cuerpo del pecador atrapado en los tentáculos de un pulpo, monstruo marino (Kraken) simbolizando al Estado que desplaza sus extremidades por todos lados, haciéndonos objetos legales y vulnerables ante a ley bajo su poder soberano. Las mujeres que rodean al culpable son Erineas, figuras femeninas que personifican la venganza en la mitología girega, al fondo están la verdad, la justicia y la ley lejanas de lo que sucede. El derecho según Klimt, está basado en la venganza; una crítica bastante fuerte pero necesaria al contexto histórico y social de la época.
Ninguna de estas tres pinturas fue presentada en la Universidad de Viena pues los miembros de las facultades rechazaron las obras ya que no comprendían como esas imágenes representaban cada una de las ramas de estudio, aun así, figuraron en presentaciones privadas y extranjeras. Fueron quemadas durante los últimos días de la guerra en el año de 1945 por tropas alemanas. De estas tres piezas maestras quedan únicamente fotografías, replicas y bocetos.
– Emilio González

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