Tips para prevenir las crisis.

Son ideas para prevenir esos momentos que deseamos jamás ocurran, pero que dadas las condiciones sensoriales, emocionales y neurológicas no están exentos de manifestar en el momento menos pensado. En ocasiones sin quererlo nosotros como padres podemos ser los detonantes de la crisis, me ha pasado cuando voy de afán y empezamos en una batalla de fuerza. Pues para que estemos preparados… aquí les van unos tips.
Tomado del foro Teayudaremos.com, posteado por Anamara.
Definitivamente cuando ciertas manifestaciones muestran un cambio en el comportamiento habitual de nuestros hijos, debemos tomar las medidas para en lo posible controlar, si no la reacción por lo menos la intensidad de la misma.
Evitar llevarlo a lugares muy concurridos si ya se manifiestan alterados antes de salir de casa,
No apurarlos, ni jalonearlos, ni hablarles a gritos o aceleradamente, darles su espacio y sonreírles, la ansiedad es la que nos hace desgastarnos y realizar nuestras actividades de manera apurada y angustiada.
Controlar nuestras reacciones para no incrementar nuestro nerviosismo al de ellos, si no podemos controlarnos, salir a dar una vuelta, darnos un duchazo, respirar, pensar en cosas bonitas, pensar positivamente.
Si pensamos que nuestro hijo se va a portar mal, pues en eso si nos obedecerá y lo hará.
Explicarles donde los vamos llevar y convencerlos que la van a pasar muy bien.
En el coche prestarle atención y hacerlo participe de nuestro espacio.
No amenazarlo con castigos o golpes, mas vale un buen trato que una buena pelea, ni repetirles mil veces pórtate bien antes que siquiera hayan iniciado un movimiento
Presentarle las actividades de manera agradable y respetar sus gustos
Tratar de no modificar drásticamente sus hábitos en los momentos de nerviosismo, los resultados cuando están tranquilos son los que verdaderamente perduran.
No dar muchas instrucciones hasta notar que pueden asimilarlas, muchas veces cuando inician una crisis se ve antecedida por momentos de confusión.
No imponer autoritariamente nuestro parecer, tampoco hablarles como un ruego, las reglas están dadas, nosotros somos los padres y ellos deben obedecer pero nuestro reinado nos es de terror, sino de amor.
Observar el entorno y prevenir cuales pueden ser los objetos o las causas que desencadene la crisis.
Informar a los profesores, especialistas y personas de la familia y entorno cercano que está en el inicio de un momento difícil.
Y para finalizar mi consejo particular, No es bueno que personas desconocidas entren en escena, me ha pasado que en plena rabieta aparecen personas aconsejando lo que debo o no debo hacer, lo que puede incrementar la rabieta del chico al encontrarse frente a un desconocido, agradezco la buena intención y me retiro a un espacio donde se pueda tranquilizar.

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