Serranía
La noche avanza sobre tu recuerdo, como un cuerpo cayendo al vacío: la extinción de una antigua fe.
Y los árboles insomnes iban susurrando viejas plegarias al sol de los desmemoriados.
Y los pájaros musitaban poemas lacustres en el amargo sabor del viento, como un maremoto en el alma.
Quiero dormir en tus muslos de sirena abrevando en el tiempo insurrecto que repta por mi espalda.
Detrás de mis ojos te sueño, como un parpadeo en la sangre, una luz pasajera.
Dicen las huestes de la ira que habré de morirme de viejo de tanto añorarte.
Pero ellas no saben soñar.
Vuela mi alma en el paredón del odio vuela mi lengua en el pabellón de la piel tan abierta, bella mujer de acento lunar que hoy regresas desde tu ausencia.
Hoy habré de morir ensimismado en la nada, hoy habré de partir hacia una turba de hienas infelices.
Cae la lluvia triste sobre mi cuerpo de piedra, cae el ascensor sobre mis manos delincuentes.
Caen mis ansias sobre tus pechos comestibles, en el negro rincón donde mueren también las certezas.
La lumbre muerde mi tacto en la voraz recurrencia de tu cuerpo tan presente.
Escaleras que no avanzan, mis dedos profanos todavía saborean la serrana curvatura de tus caderas… imposibles.
::.

.png)




Comments