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Serie Terminada: The Affair

Apr 17, 2020
5 min read

Recientemente hemos acabado The Affair, una serie que se presentó en su capítulo piloto como la historia de una infidelidad contada desde diferentes puntos de vista pero que ha terminado convirtiéndose en otra cosa.


The Affair arrancaba con la relación extramarital de dos extraños que se conocen en el pueblo pesquero de Montauk. Por un lado estaba Noah, escritor y profesor de literatura que viaja a esta población costera junto a su mujer y cuatro hijos para pasar el verano a la mansión de sus suegros. Y por otro lado Allison, la local, la camarera de un diner donde la familia Solloway va un día a comer. Ambos protagonistas tienen en común una gran carga emocional a sus espaldas y quizá es eso, el estar tan rotos, tan frustrados (él por no alcanzar sus metas, ella por la pérdida de un hijo), lo que les hace conectar.

La serie explora cómo cada persona recuerda el pasado de una manera subjetiva en función a sus propios prejuicios y experiencias y cómo funciona la memoria selectiva a la hora echar la vista atrás. Y no solo lo vemos en el desarrollo de la relación de los protagonistas, sino también en la investigación policial en la que tanto Noah como Allison parecen estar involucrados (un recurso que me recordó enormemente al usado en Big Little Lies, aunque The Affair sea anterior). Así, la trama se estructura en base a una narrativa fragmentada y, el espectador, representado por el detective que investiga el asesinato, va juntando las piezas del puzzle para reconstruir los hechos.

Podría haber cerrado el arco argumental en una temporada y no habría pasado nada, sin embargo, decidió alargarse y tuvo que ir improvisando sobre la marcha dejando en un segundo plano la premisa inicial de la infidelidad y ahondando en otras subtramas con menos fuerza. Ocurre por ejemplo con la introducción de los puntos de vista de otros personajes a partir de la segunda temporada. Mientras que la primera tanda de episodios se centra en la historia de Noah y Allison contada desde sus propias perspectivas; en la segunda se incorporan también las de sus respectivas parejas, Helen y Cole.  Pretende de esta manera aproximarse a las consecuencias que les trajo a cada uno de ellos la relación entre escritor y camarera.


No obstante, pese a todo, este cambio es accesorio, en realidad la trama sigue centrándose en los infieles, quienes comienzan la segunda temporada una vida juntos. Un cambio de escenario que para nada les trae la felicidad, puesto que pronto desaparece la novedad y descubren que a pesar de la atracción que sienten el uno por el otro, siguen siendo unos extraños. Pero el mayor problema es que no saben ni quiénes son ellos mismos. Tanto Noah como Allison están aún investigando qué quieren hacer con su vida en este nuevo comienzo. Primero han de encontrarse ellos mismos y luego encajar con el otro.

The Affair podría haber terminado tras estas dos temporadas. Una para que los protagonistas se conocieran e iniciaran una relación y otra para descubrir que fue un error y que no iban a ningún lado juntos, sino que la infidelidad fue una excusa para salir de sus respectivos matrimonios. Mientras tanto, intercalamos la investigación por asesinato y capítulo final con separación de los personajes y sentencia al asesino. Fondo negro. Fin. Pero no, como decía, se alargó con una tercera temporada que ya no tiene nada que ver con el inicio de la serie. Hay un salto temporal de tres años, un giro de guion en el que seguimos a un Noah totalmente desquiciado intentando expiar la culpa. Y no solo la de haberse cargado su matrimonio, sino que ahonda en una que le lleva atormentando desde su adolescencia. Y mientras tanto Helen revolotea a su alrededor como una polilla intentando apoyarle. Sin embargo, no lo consigue. Pronto descubre que pese a conocerse desde la universidad en realidad no sabe quién es. Aunque no es de extrañar, ya que ni él mismo lo sabe.

Por otro lado, Allison en ese tiempo ha sabido componer sus piezas y seguir con su vida criando a su hija Joanie una vez que ha dejado atrás a Noah. Cole sin embargo no lo lleva tan bien, ya que a pesar de haberse vuelto a casar, es consciente de que aún siente algo por su exmujer. Es curioso cómo ambos infieles intentan avanzar de alguna manera de forma individual superando sus ataduras emocionales, mientras que por otro lado sus antiguas parejas parecen querer recuperar los lazos con ellos. Como si los creadores no supieran hacia dónde avanzar. Y de remate aparece un personaje nuevo: Juliette, una profesora francesa compañera de Noah que tan pronto como llega, desaparece. No entiendo muy bien qué aporta.


El primer capítulo de la cuarta temporada arranca con un Cole desesperado llamando a Noah para pedirle que le ayude a buscar a Allison. A partir de ahí volvemos la vista atrás para recomponer los últimos pasos de los protagonistas. En esta tanda son Helen y Cole quienes más sufren. Ella porque cuando cree que ha rehecho su vida y todo está en orden, de repente recibe el mazazo de que su pareja está enferma. Y él porque emprende un viaje emocional al pasado siguiendo los pasos de su padre para así ordenar su presente y poder avanzar hacia el futuro. Por el contrario Noah y Allison parecen haber encontrado su sitio. Él ha vuelto a dar clases y está intentando recuperar la relación con sus hijos, mientras que ella ha conseguido aprender de su trauma y volcar esa enseñanza en otros que están pasando por lo mismo. En lo amoroso ambos han empezado a conocer a alguien. No obstante, es todo un espejismo porque, como ya se nos ha dejado claro al inicio, algo le ha podido ocurrir a Allison.

Llegados a este momento The Affair ya no va de contar una historia desde diferentes puntos de vista, sino que se ha convertido en un dramón en el que el espectador sabe que los personajes no van a conocer la felicidad en ningún momento. Nunca sabremos por dónde habría ido la serie si la actriz que interpretaba a Allison no hubiera decidido abandonar la serie. Al parecer estaba un tanto cansada de la presión por hacer desnudos sin venir a cuento y la tendencia de los creadores de incluir escenas de violación como recurso dramático de su personaje.

La quinta temporada funciona como un epílogo cerrando subtramas. Al menos hay que agradecerle eso, que a pesar de haberse ido por otros derroteros, al final ha sabido concluir. De nuevo hay un salto temporal, pero esta vez de unos 30 años. En este futuro la narradora es Joanie, quien, a la edad en que murió su madre, emprende un viaje a la casa paterna en Montauk. Ella que se había formado una idea de Allison en base a lo que los demás le fueron contando durante su infancia, abre su mente a una nueva posibilidad: que su madre no se suicidó, sino que a lo mejor fue asesinada. Es gracias a ella que descubrimos  además qué fue de Cole más allá de los sucesos de la cuarta temporada.


La perspectiva de Joanie se intercala con el resto de personajes de la familia Solloway. Noah vendiendo los derechos de su novela para una adaptación cinematográfica, Helen comenzando una nueva relación tras la muerte de su anterior pareja, los hijos creciendo… Pero en realidad, todo vuelve a girar en torno a Noah, es como si The Affair quisiera cerrar la trama con su redención y un mensaje positivo sobre el amor y el perdón.

No es un mal final, pero desde luego deja con la duda de qué era lo que pretendían los creadores de la serie, pues desde luego pronto dejó de lado su premisa inicial para acabar convirtiéndose en un relato sobre un señor caprichoso y narcisista en la crisis de los 50 y una señora que parece necesitar una relación tóxica con él. Tendría que haberse quedado en la segunda temporada.

 
 
 

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