top of page

Serie Terminada: Good Girls

Nov 21, 2024
3 min read

Creada por Jenna Bans, guionista que trabajó con Mark Cherry en Mujeres Desesperadas y en la escuela de Shonda Rhimes, Good Girls sigue a tres mujeres de clase trabajadora que, a pesar de haber sido buenas chicas y haber seguido las reglas al pie de la letra toda su vida, se ven obligadas a atracar el supermercado en el que trabaja una de ellas para conseguir el dinero necesario para hacerse con un botín con el que pagar sus deudas.

Beth, prototipo de mujer de los suburbios, casada y con cuatro hijos, descubre que no solo su marido le está siendo infiel con la secretaria, sino que además se ha dilapidado los ahorros de la familia en su ella, juergas y juego, por lo que ahora mismo llevan algo de retraso en las letras de la hipoteca. Annie, su hermana, también necesita dinero, sobre todo si quiere entrar en una batalla legal por la custodia de su hija. Ella, que ha sido madre soltera adolescente y se ha sacrificado por sacar a las dos adelante, se encuentra ahora con que el padre de la criatura, ausente desde que nació, considera que puede darle mejor vida junto con su nueva mujer. Ruby, la mejor amiga de Beth, es quizás la más desesperada de las tres, puesto que su hija padece una grave enfermedad renal y no dispone de los medios económicos ni de un buen seguro para pagar el elevado coste de los tratamientos que precisa.

La desesperación es el motor que mueve a las tres protagonistas. Están hartas de ser comparsas, de depender de terceros y aguantar que las ninguneen o no las tomen en serio por el hecho de ser mujeres. Sin embargo, sus planes de solucionar sus problemas económicos y seguir adelante como si nada, no es tan sencillo como pensaban, ya que han robado a un criminal.


El argumento de tres amas de casa normales que se convierten en criminales como fruto de la desesperación es un interesante punto de partida, no obstante, se diluye a medida que define su trama. Good Girls falla en un guion que se encorseta en una narración repetitiva y disparatada donde el trío principal vuelve a tomar una y otra vez las mismas decisiones estúpidas y los personajes no solo son superficiales y no evolucionan, sino que se actúan de forma incoherente. Y es que en cada episodio ocurren muchas cosas. Este ritmo frenético hace que no se pueda profundizar ni en los personajes ni en las tramas.

Además, la serie falla en su propósito de mostrar unas protagonistas que desean las dueñas de sus vidas. A pesar de que repite este mantra de mujeres empoderadas continuamente, en realidad se desarrolla lejos de esa premisa limitando sus acciones a funciones estereotipadas relativas a la maternidad y la feminidad. Incluso sus crímenes tienen lugar en un mundo feminizado: comprando en grandes almacenes, creando una estafa piramidal de marketing multinivel, con productos de belleza, repostería y manualidades…

Otro desacierto es que la serie no define el género en que se mueve. Tan pronto hay drama (la historia de Annie con la custodia o la de Ruby con el trasplante de su hija), como comedia negra, como melodrama (especialmente en las tramas del matrimonio de Beth), como thriller. La mezcla sin definición da como resultado un producto desigual. Mientras que la primera temporada es entretenida, a partir de la segunda se estanca con tramas cada vez más inverosímiles y en la tercera ya se llegan a enredos truculentos más propios de culebrón que no tienen ninguna verosimilitud y unas soluciones simplonas e infantiles. 

Good Girls se sostiene por sus tres actrices, que se compenetran a la perfección. Hay una buena química entre ellas y se nota. Destaca en particular Retta (Parks & Recreation), quien se mueve magníficamente entre la comedia y el drama. Por lo demás, es una serie que, si se toma como un producto ligero para pasar un rato entretenido, sin más pretensión, cumple. Pero si buscamos algo con más trasfondo y desarrollo, desde luego nos va a decepcionar.

 
 
 

Comments


bottom of page