Serie Terminada: Absentia
Tras dar vida a Kate Beckett en Castle durante ocho temporadas, Stana Katic se embarcó como protagonista y productora ejecutiva en Absentia, una serie que nos presentaba un intrigante thriller con un drama familiar de fondo. Katic se ponía de nuevo en la piel de una agente, aunque en esta ocasión del FBI. Emily Byrne, que así se llama su personaje en esta ocasión, desaparece sin dejar rastro cuando persigue a un asesino en serie. Seis años después de haberse esfumado del mapa, su marido Nick, también agente especial, recibe una llamada con la localización de dónde puede encontrarla. Cuando el equipo de rescate acude a estas coordenadas a las afueras de Boston, encuentra a Emily en una cabaña, sumergida en un tanque lleno de agua.
Absentia arranca con unos primeros minutos muy tensos en los que se percibe el ahogo y la ansiedad con el rescate de Emily. A diferencia de otros thrillers policíacos, en lugar de tomarse su tiempo en presentar a los personajes, capta la atención metiéndonos de lleno en la acción. Absentia empieza con fuerza, no dando tregua al espectador tras la liberación de la protagonista y sembrando la duda de la misma manera que lo hacía Blindspot con Jane, o Homeland con Brody.
Y es que, una vez liberada, descubrimos que la protagonista poco puede ayudar en la resolución de su caso, ya que no recuerda gran cosa del lapso del tiempo que ha estado secuestrada. Esto suscita dudas a algunos de sus compañeros del FBI cuando una serie de asesinatos parecen apuntar a que ella está implicada en su propia desaparición y que su amnesia es fingida. Por tanto, Emily no solo lucha consigo misma y su memoria, sino intentando demostrar a los demás que es víctima y no culpable. En lo personal tampoco se va a encontrar con una fácil readaptación, puesto que su marido ha rehecho su vida con otra mujer y su hijo no la reconoce.
El motor de la primera temporada de Absentia es la búsqueda de Emily por recomponer su vida familiar y profesional. El eje sobre el que se construye la trama es el difícil viaje de la protagonista reincorporándose a un entorno que la había dejado atrás y había pasado página. Y aunque al principio es presentada como una mujer frágil, desubicada y con un importante trauma tras seis años de cautiverio, pronto sale a la luz su verdadera personalidad. En lo familiar, se adaptará a las nuevas circunstancias dando tiempo y espacio a su hijo Flynn, pero intentará volver poco a poco a crear un vínculo con él. En lo profesional, a pesar de su estrés postraumático y de momentos de inestabilidad, Emily es una aguerrida e implacable agente que no cejará en su empeño por dar caza al asesino en serie Conrad Barlow. Por eso, a pesar de no estar psicológicamente del todo preparada para volver al trabajo, hará todo lo posible por involucrarse en la investigación de su caso, atrapar al culpable y limpiar su nombre.
Dado que Absentia es una serie de un canal de pago, cuenta con temporadas de 10 capítulos y no 22 como las que se emiten en abierto. Esto favorece a la ficción, que no necesita relleno, sino que puede centrarse en la trama y mantener la tensión episodio tras episodio. Se aprecia especialmente a partir de la mitad de la temporada, momento en que la historia toma mayor velocidad y a Emily se le complica la existencia cada vez más. La fotografía ayuda, pues esos paisajes en los que predominan los bosques, los entornos fríos, los juegos de luces y sombras crean una atmósfera de suspense.
La segunda temporada, con Emily ya exculpada de toda acusación, se centra en buscar respuestas sobre el tiempo que estuvo secuestrada. Ella lleva a cabo una investigación en el FBI para descubrir qué ocurrió en ese período junto con el agente especial Cal Isaac, pero a la vez sigue otras pistas de forma extraoficial con la ayuda del detective Tommy Gibbs. El problema es que cada línea de investigación abre otra nueva y en vez de respuestas tiene cada vez más preguntas. Esto complica además el poder avanzar en su día a día, ya que sigue sin saber quién es ella ahora, en el presente, con su nuevo contexto. Aún sigue con demasiadas lagunas sobre la época y le cuesta dormir como consecuencia de las torturas físicas y psicológicas a las que fue sometida, pero pese a todo intenta recomponerse para llevar una vida lo más normal posible.
Paralelamente, su exmarido, Nick Durand, trabaja junto con el agente especial Derek Crown y la experta en perfiles psicológicos Julianne Gunnarsen para encontrar al culpable de un atentado terrorista en Boston. Este caso, que en principio parece totalmente nuevo, pronto empezará a mostrar puntos de conexión con la investigación que está llevando a cabo Byrne sobre su secuestro.
De nuevo Absentia sigue una estructura similar a la primera tanda de episodios y la tensión va escalando a medida que avanza la temporada. Emily va por su lado, el FBI por otro y las líneas que determinan los aspectos morales están muy difusas. En el camino no pueden faltar secretos, engaños, aliados, enemigos, asesinatos y persecuciones.
La tercera y última temporada es más personal que las dos anteriores y se centra más en la vida familiar de Emily, quien parece haber logrado unir lazos con su hijo y estar emocionalmente más tranquila. Sin embargo, la protagonista de Absentia nunca tiene tiempo para un respiro, pues cuando está a punto de reincorporarse al trabajo tras una suspensión, se ve tirando de todos sus contactos para salvar a su exmarido, quien ha terminado secuestrado mientras investigaba un crimen internacional.
Después de que el FBI le niegue su ayuda, Emily no dudará en afrontar la misión de salvar a Nick aunque sea prácticamente sola. Con el agente especial Cal Isaac a su lado emprenderá un peligroso viaje en el que descubrirá que se está gestando una compleja conspiración. La trama de nuevo está llena de misterios, secretos que salen a la luz, desconfianzas, retos y riesgos, pero Emily no perderá de vista su objetivo, que no es otro que mantener su familia a salvo.
Absentia cierra el círculo con la tercera temporada. Si comenzaba con Nick rescatando a Emily tras un secuestro en el que había sido torturada, ahora termina cambiando las tornas. Ella ha recuperado su personalidad, ha tenido su propia catarsis y sabe quién es y cómo va a seguir a partir de ese momento. Por el contrario, Nick es quien está completamente perdido después de los acontecimientos que han ido saliendo a la luz.
El final está totalmente justificado y me alegro de que el equipo creativo mantuviera la idea inicial de las tres temporadas. Sí, podría haberse alargado con nuevas entregas, pero una vez que el viaje personal de Emily ha concluido, se convertiría en una serie policíaca más.

.png)




Comments