Relatar el tiempo verdadero
Habito el tiempo desechable,
país remoto delineado por el fuego,
fumando las esquirlas de tu pecho soñoliento
el agua estancada se pudre en el estero
cuando no fluye el torrencial vértigo
de la sangre y el vino,
ausencias que se suceden
en el acontecer del trueno
el cielo supura un luto descarnado,
voces que se arremolinan en las olas
la soledad se viste con tu piel de latex
la muerte es un engaño, sueño prohibido
devorado por el miedo de los que ignoran,
luz endurecida, robusta fiebre de alquitrán,
el relieve artificial de los campos se erige
como culto a la desgracia,
escalera vacilante por donde
desciendo a tu sepultura,
hasta agotar el aire frío que exhalas
por tu boca de azafrán,
con tus cabellos avellanados hechos nudo,
el ímpetu abrasivo de la tempestad
escribió tu destino en piedra pulida y henequén
transportando siglos en alforjas llenas
de palabras enterradas, vacías, elocuentes,
ataúdes convertidos en macetas
donde crece lento el algarrobo
con su pulpa siempre verde,
y tu cadera trepidatoria
rompiendo la membrana del silencio estival,
raíces que son escombros
empeñando la humedad del alma
en versos sonámbulos
que se diluyen en la arena,
el aire recorta tus pupilas
con tu risa resuelta abdicando en mis labios,
con tu espalda yerta y descubierta
inventando el camino que recorren mis dedos,
hablo el idioma de tus latidos,
métrica puntual donde abreva la bestia
que duerme en mis adentros para resucitar
en mi adicción al éter,
tu corona de flores rinde pleitesía
a tu estampa de hembra fatal,
palabras derramadas sobre el piso,
aroma trasnochado y combustible,
sé que sabes hilvanar
el telar indivisible de la gracia
pero yo busco reventar
en los confines del absurdo,
bailar en el lodo, la desertificación del presente
soy un ciclón tropical preparando la embestida,
flexiones tenues enrolladas en la memoria
signos que se amontonan
en la genealogía del hombre;
se borraron las manchas del encordado metal
sacudiendo segundos ambivalentes
bordados a mano,
voliciones encumbradas en el tizne del deseo
aliteraciones indexadas en el polvo,
quiero herir la realidad sobrevolando
los márgenes de la imaginación,
fecunda posibilidad de transgredir
los barrotes de esta prisión invisible
donde nos reinventarnos a nosotros mismos,
versos origami,
máscara que disuelve el ego:
fastuosa necesidad de asumirse como mercancía,
estupidez crónica y letal,
remedos de personas
absortos en la ceguera de la vanidad
incapaces de asir la totalidad de la existencia,
obsolescencia que se reproduce como plaga
pendejos que enseñan los dientes y
amenazan con su pedantería pueril,
como si el dominio de la materia pudiera
contener al espíritu que reclama su libertad
en el revolucionario ejercicio de la creación,
vencer los miedos y conquistar el poder
en nombre del amor y la misericordia,
restituir el significado perdido del mundo
y hacer que las flores prendan
en el agreste invierno,
no hay escapatoria de esta asfixia,
se acabaron aquellos escondites donde
los cobardes podían agachar la cabeza
pa´ echarse a llorar,
transpira la música del habla
en la veta del hastío,
maquinación deforme de la angustia
el muérdago tiñe los siglos de rojo,
repelente de lobos,
luna de oriente que lleva tatuado
el fuego del tigre,
quiero espantar la sombra
que yace bajo mi almohada,
seduciéndome con el licor de la venganza
pan de la desdicha;
habré de encontrar mi voz en letra impresa
para no callarla,
y relatar el tiempo verdadero en
los vestigios de una era olvidada.
::.

.png)




Comments