Recuento
He visto caer las estatuas de Oriente, he buscado el oro en Junín y probado el frío de la montaña,he surcado maremotos de arenay disfrutado la resonancia de un tibio amanecer,he inundado la noche con cancionesy otras nostalgias sentimentales,he estado ahí,en la diáspora del hambre asesinay el ácido corrosivo de los sueños rotos,me he adentrado en templos de dioses muertosy he escuchado tambiénlas plegarias solares del bosque,el diálogo coral de los pájaros,he respirado el aceite secretoque yace en el fondo del mar,he caminado entre salares de interminable blancura,he visto emperadores recorrer a caballolas empedradas calles de la historia,he visto ataúdes de anónima muertey la ira desbocada de jóvenes umbríos por la pena,he clamado por el amor del mundoy anunciado el eterno retorno de la primavera,he caminado descalzo por pantanosy entre las espinas del huizache,he documentado con mis ojosel terregoso vaivénde hormigas jornaleras,he cruzado puentes movedizosen las intermitencias de un oscuro ríoy sobrevolado el acantilado con una cuerda,he bebido de la transparencia del aguay la efervescencia del vino,he buscado mi voz en cada piedrapara ir juntando pedazos de humanidad descuartizadaen el rugido de la metralla,he asentido en silencio para no mordery he palpado tambiénel sabor de mi propia sangre,he contemplado soñolientoel suave suspiro de la persona amaday he caminado por el dintelque nos separa del insalvable abismo de la locura,he visto las imponentes cabezas de los tigresy la pulcritud del mármol,una antología de aves y coloresmerodeando el cieloy también he vistorepetirse la historia, sucedánea,de los primeros hombres,las primeras fiebres del corazóny la sigilosa tormenta del último beso,he acariciado cuerpos de madera blancay me he zambullido en un ojo de aguapara renacer de entre las brasas,he acampado en el estiaje de la pobrezay he contemplado también las estrellas,he probado el obsceno fruto de la melancolíadestilado entre tus piernas,he sido perseguido y vitoreadoen las callejuelas del alba,he procurado enunciar todas las verdades del mundocon la belleza de la palabraque es también la belleza del corazón,he ido dejando huellas en tinta negray aprendido tambiéna conversar con los muertos, dejarlos partir,y aquí sigorumiando versos y quimerasen la asimetría del tiempo-crucifijoque nos devoraen medio de la tempestad,aquí sigorememorando los días y las floresen la lumbre de seguir viviendo.::.

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