Pelusas
Publicado por Mercurio, Pelusas fue el ganador del premio al Mejor Juego de Mesa Familiar en InterOcio 2023. Con una sencilla mecánica y una duración por partida de unos veinte minutos, es un divertido juego de cartas recomendado a partir de los 8 años en el que puede participar toda la familia.
A las pelusas les encanta ir acumulándose, pero cualquier corriente de aire puede hacer que desaparezcan en un momento.
Acumula pelusas para conseguir puntos, pero no cojas demasiadas o ¡podrías perderlas todas! Solo conseguirás puntos si logras aguantar la ronda sin que te roben lo conseguido.
El jugador que consiga recoger más pelusas al final del juego es el ganador.
La primera vez que jugué a Pelusas me dio un aire a Virus! No tienen mucho que ver a priori, pero una vez que entras en la dinámica, descubres que se trata de un juego en el que tienes que estar tan pendiente de tus cartas como de las de los demás. Y que tal y como puedes ir en cabeza, de repente te has quedado sin cartas. Y viceversa. Es un juego en el que interviene la astucia, pero que depende mucho del azar. Propio y de los demás.
Pelusas no requiere de mucho preparativo. Tan solo se requiere de una superficie en torno a la que se puedan ubicar de 2 a 6 jugadores y las cartas frente a ellos. El juego contiene divertidas cartas del 1 al 10. Cada uno de los números, con color propio, tiene el dibujo de una pelusa diferente. Del 1 al 5 hay 13 cartas de cada número, mientras que del 6 al 10 solo hay 9.
Para iniciar el juego se mezclan bien todas las cartas y se colocan boca abajo en un montón desordenado en el centro de la mesa al alcance de todos los jugadores. Este será el montón de polvo. Empieza quien tenga más pelusas debajo de la cama. Después el turno continua en el sentido de las agujas del reloj.
Cada jugador en su turno parte de un espacio limpio. Si tiene cartas boca arriba delante, deberá recogerlas y ponerlas en un montón boca abajo que se revisará al final de la partida (obviamente en la primera ronda nadie tiene cartas). Entonces sacará una carta del montón y la pondrá frente a sí. Podrá repetir la acción tantas veces como quiera, agrupando las del mismo valor. Además, cada vez que roba una carta, puede además, si quiere, robar todas las cartas de ese número que estén delante del resto de jugadores y ponerlas con las propias.
Después de revelar cada una de las cartas robadas del rincón de polvo podrá decidir si seguir sacando o prefiere pasar para no arriesgar. Y es que, a partir de la tercera carta, si le sale una repetida, tendrá que descartarse de todas y pasar el turno. La partida finaliza cuando no queden cartas en el montón. Es entonces cuando se hace el recuento de las pelusas acumuladas tras cada ronda. En caso de empate gana el jugador que tenga más cartas de valor 1. Si el empate continua, gana quien tenga más cartas del 2, y así sucesivamente.
Pelusas está concebido para entre 2 y 6 jugadores, sin embargo, cuantos más participantes, más complicado es llegar al final de cada turno con puntos, porque lo más frecuente es que nos roben unos y otros. Y creo que ahí es donde funciona este sencillo juego. Ganar no es lo importante, lo es más el juego de robar a unos y a otros, de intentar llegar al final de la ronda con cartas, de probar a averiguar si queda tal o cual número cuando quedan pocas cartas para ver si se puede arriesgar más… Es un juego en el que no faltan los piques (normalmente sanos).
Aunque siempre lo he jugado con adultos, está muy bien para niños, porque fomenta la concentración y la memoria y desarrolla habilidades como la planificación, el razonamiento y la toma de decisiones en situaciones cambiantes.
Un juego sencillo, rápido, divertido y para toda la familia. ¿Qué más se le puede pedir?

.png)




Comments