Obras en casa IX: La mudanza
Llegó el día D, los señores de la mudanza ya se encargaron de empaquetar, desmontar muebles, transportar y montar de nuevo los muebles. Está todo manga por hombro, pero contamos con lo justo para poder sobrevivir los próximos días.
Los de la mudanza se presentaron puntuales aunque tuvieron que empezar más tarde porque un coche les impedía abrir el camión. Les llevó todo el día (hasta las 11 de la noche) el desmontar, transportar y montar todos los enseres y se dejaron sangre, sudor y lágrimas, porque el piso que dejábamos tenía sus complicaciones y tenían que salir los muebles desmontados, porque si no, no cabían por las escaleras (son algo bajas y no permiten maniobrar muy bien).
Después el transporte a nuestra casa fue más fácil, ya que pudieron poner una máquina elevadora, y podían ir acumulando muebles y cajas en el salón y desde ahí ir distribuyendo.

Sin embargo, aún así, ya iban muy retrasados y a media tarde tuvieron que pedir apoyo de más compañeros para terminar el trabajo.

Hay cajas por todos lados, muebles que no sabemos muy bien dónde ubicar… pero bueno, poco a poco. A ver si de aquí a que acabe el año va pareciendo ya una casa de verdad, con sus paredes pintadas, sus mecanismos, sus rodapiés, sus baños útiles, los armarios colocados…
Pero bueno, lo gordo ya pasó. Creo que ha sido la mejor decisión de todas (Best decision EVER): Contratar la mudanza. Solos no habríamos sido capaces de hacerlo en poco tiempo (ni con ayuda de amigos).

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