Nueva serie a la lista “para ver”: El sabor de las margaritas
El sabor de las margaritas (O sabor das margaridas) tiene un recorrido curioso. Los creadores intentaron venderla a varias cadenas sin éxito hasta que finalmente la compró TVG, la televisión pública de Galicia, quien la emitió en 2018. En el resto de territorio nacional no tuvimos noticia alguna de ella hasta que nos llegó la noticia de que estaba en el ránking de las 10 producciones de habla no inglesa más vistas del catálogo de Netflix en el Reino Unido e Irlanda. El hecho de que Bitter Daisies, como han decidido traducirla al inglés, se haya podido ver en 190 países hizo que fuera renovada por una segunda temporada que se estrenó en la cadena autonómica en marzo de este año.
¿Por qué ha triunfado tanto? Pues porque el noir no pasa de moda. El sabor de las margaritas es un thriller policial ambientado en Murias, una pequeña localidad en el interior de Galicia donde nunca pasa nada. La serie sigue el esquema tradicional en el que la acción transcurre en el típico marco donde una comunidad pequeña y cerrada en la que sus habitantes tienen una vida anodina y rutinaria se ve sacudida por la repentina desaparición de una adolescente. También mantiene como protagonista a una agente con una flagrante incapacidad para las relaciones humanas, algo que ya hemos visto en numerosas ocasiones – sobre todo en las series nórdicas- (Bron/Broen, Fortitude o Bordertown). Y además suma otro dato recurrente: es forastera.
Rosa Vargas es la recién llegada teniente de la Policía Judicial a quien la Guardia Civil ha enviado a la comandancia de Murias para que investigue la desaparición de Marta Ladrada. La joven y novata agente se reúne con el sargento Alberte, que está a punto de jubilarse, y el agente Mauro, que le va a suceder en el puesto, pero ninguno de los dos parece tener mucho interés en ayudarla a investigar el caso de la desaparecida. En primer lugar porque piensan que la adolescente se ha marchado por su propia voluntad, ya que era un tanto conflictiva y además no tenía familia. En segundo lugar porque la visita del Papa Benedito XVI a la cercana Santiago de Compostela ha restado efectivos al cuerpo. Sin embargo, pronto el caso se complica cuando se confirma que la chica ha sido brutalmente asesinada y se sospecha de la presencia de un asesino en serie en la zona. En los seis episodios de la primera temporada saldrán a la luz además otros secretos como chantajes, drogas y trata de mujeres, que hasta la fecha habían permanecido ocultos.
El sabor de las margaritas es un thriller lento que recuerda a las ficciones nórdicas. Cuenta con una estética en la que destaca la belleza de los parajes naturales gallegos y apuesta por unos diálogos sencillos y un nivel de intriga que mantienen al espectador pegado a la pantalla. Tan solo le pondría dos pegas: la primera es que los capítulos duran 70 minutos, algo que yo creía que ya estábamos superando en nuestras series y la segunda, que pierde muchísimo doblada en castellano, a mí al menos me chirriaba mucho oír castellano con un acento tan neutro mientras la acción se desarrollaba en un pueblo gallego. Esto último al menos se puede solucionar viéndola en gallego con subtítulos en castellano (en caso de que fueran necesarios).

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