Nueva serie a la lista “para ver”: Blinded
Blinded , adaptación de la exitosa novela Speed Blind de la periodista económica Carolina Neurath, quien a su vez se inspiró en hechos reales sucedidos recientemente en la banca sueca, gira en torno al día a día de la periodista financiera Bea Farkas, quien un día recibe un soplo que le alerta sobre irregularidades en el banco de inversiones ST, uno de los más importantes del país. Esta revelación podría ponerle sobre la pista de una muy buena historia que podría catapultar su carrera profesional, sin embargo el problema radica en que mantiene una relación sentimental con Peder Rooth, el CEO de la entidad, quien además está casado y tiene hijos. Así, Bea, una mujer que se considera independiente y profesional, se encontrará en la tesitura de tener que decidir entre ser una buena periodista e investigar sobre este mensaje anónimo o, por el contrario, mirar para otro lado para así salvar la carrera de Rooth.
Con el primer episodio, Blinded (Fartblinda en su versión original) me recuerda a la saga Millenium, no por la trama de Lisbeth Salander, sino por las de Mikael Blomkvist, otro sueco que también centraba su labor periodística en revelar y denunciar dudosas operaciones en el ámbito de banca y de los negocios. Y es que el mundo corporativo y financiero da para mucho: mentiras, desinformación, desfalcos, ilegalidades… Peder Rooth representa a ese paradigma de hombre de negocios con pico de oro que ha ido trepando a base de conquistar con su verborrea y contactos. Es un cliché andante con la típica esposa florero, los niños de anuncio, un casoplón de revista y un cochazo. Y una amante, claro, la joven e intuitiva reportera.
Aprovechando esta peculiar relación entre los dos protagonistas, la serie no solo reflexiona sobre el funcionamiento de las entidades bancarias y su oscura actividad, sino también sobre el periodismo. Bea no debería investigar el asunto por el hecho de que vaya a ascender u obtener prestigio, sino por ética periodística. Porque la profesión consiste en averiguar si las fuentes son fiables y presentar un artículo de la forma más objetiva posible, no de publicar todo lo que llega a la redacción con una mirada interesada.
Con solo un episodio no sabemos por dónde van a ir los tiros, si Bea guardará el secreto de Peder para salvar la relación o si él la manipulará de alguna forma para que calle y así no perder su estatus personal y profesional; pero desde luego el planteamiento resulta interesante. Como siempre, a mí la ficción escandinava (sea en formato libro o serie/película) con poco ya me tiene ganada, pues me gusta la manera en que se exponen los personajes y las tramas de una forma directa y clara. Sin duda, va a la lista de “series para ver“.

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