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Más refugiados bolivianos

Jun 23, 2009
2 min read


Por Manfredo Kempff Suárez

Mientras el presidente Evo Morales y altas autoridades del Estado Plurinacional (para mí República de Bolivia) se desgañitaban en contra del Perú y de su Primer Mandatario lanzando maldiciones porque en la nación hermana se otorgó asilo político a tres ciudadanos bolivianos que huían de la venganza masista, otros compatriotas recibían un justo beneficio de protección en Brasil.

Mientras la Cancillería amenazaba con recurrir a la Corte Internacional de Justicia de La Haya para protestar contra la decisión peruana de asilar a tres ex ministros de Sánchez de Lozada, acusando al “proimperialista” Alan García, el presidente socialista de Brasil, Ignacio Lula da Silva, les abría los brazos a 118 refugiados bolivianos que se cobijaban del acoso represivo de policías y militares “plurinacionales”.

Nada menos que el ministro de Justicia brasileño, Tarso Genro, les daba una lección de decencia a los masistas, al manifestar que no le importaba que los refugiados militaran “en la izquierda o la derecha” sino que eran personas del pueblo dedicados al trabajo. Entre los beneficiados con el refugio brindado por Brasil, está la dirigente cívica pandina, Ana Melena, valiente luchadora por los derechos de su región.

A partir de ahora, los refugiados bolivianos en Brasil deberán observar una conducta acorde con las disposiciones del país receptor, en sentido de no hacer declaraciones de carácter político que puedan malograr las relaciones entre las dos naciones, ni promover actividades políticas en la frontera. Esa es la norma que deben guardar nuestros compatriotas perseguidos y es la que rige universalmente cuando se trata de asilo.

No sabemos si ahora S.E. irá a querer demandar ante La Haya a Lula, su amigo siempre burlado, por la protección que ha brindado a los perseguidos. Ignoramos si el presidente Lula se convertirá en proimperialista ante los ojos de S.E. por haber dado refugio a quienes lo necesitan. No sabemos tampoco si los milicianos del MAS irán a amenazar a los ciudadanos brasileños que viven en Bolivia o a la representación diplomática y consular de Brasil, como lo hacen con Perú.

De lo que estamos seguros es de que no se atreverán a entrar policías bolivianos armados a Brasil en busca de prófugos, como lo han hecho con Paraguay. Si echamos una mirada en el mapa, podremos ver que la situación con los vecinos es deplorable. A ver si los paraguayos no nos denuncian a nosotros por entrar en su territorio. Y veremos si Perú no se cabrea de tanto entrometimiento boliviano en sus asuntos internos.

Mal hizo el amigo Leopoldo Fernández en confiar en las autoridades y entregarse para aclarar su situación. En un país donde no existe justicia uno no se debe arriesgar. Ahí está el Gobernador de Pando, preso y sin juicio, pero inocente hasta que se pruebe lo contrario. ¿Qué dirá ahora Lula de Morales?

*Manfredo Kempff Suárez es escritor y diplomático.

 
 
 

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