Miniserie: Wellmania
Basada en la novela Wellmania: Extreme Misadventures in the Search for Wellness, de Brigid Delaney publicada en 2017, Wellmania sigue a Liv Healy (Celeste Barber) , una periodista gastronómica residente en Nueva York que consigue el trabajo de sus sueños como jurado del nuevo programa de televisión Banquet Royale, pero que, tras un viaje exprés a su Australia natal para asistir a la fiesta de cumpleaños de su mejor amiga Amy Kwan (JJ Fong) y perder su Green Card, no puede regresar a Estados Unidos. Al menos no hasta que los resultados de un examen médico reflejen que está en buen estado de salud. Ella, que nunca se ha llevado bien con los ejercicios, se verá obligada a replantearse su estilo de vida desenfrenado para mejorar su salud y poder regresar a tiempo a Nueva York para comenzar su nuevo trabajo. Así, se lanza a un viaje de bienestar, en el que probará diversas rutinas de ejercicios extremas y disparatadas para recuperarse físicamente.
Creada por Benjamin Law y dirigida junto a Helena Brooks y Erin White, Wellmania es en parte una comedia en la que la protagonista se redescubre a sí misma y encuentra el camino de una vida más estable, pero también deja espacio para la reflexión. Y es que con la salud no se juega. Subyace una crítica a las extremas y ridículas medidas que mucha gente está dispuesta a seguir en nombre del bienestar y sin evidencia médica alguna, simplemente porque lo dijo una influencer en las redes sociales. La serie explora con ironía a través de las aventuras y desventuras de Liv rutinas de ejercicios extremos y tratamientos de belleza poco convencionales.
En los últimos años, y especialmente con el auge de las redes sociales, hemos visto cómo hay cada vez una mayor obsesión por el cuerpo. Y mientras que hace unas décadas había una presión estética para tener un físico que entrara en el patrón de moda; ahora este culto al cuerpo va acompañado de mantras de vida saludable, hábitos de alimentación y rutinas de entrenamiento. En principio sería algo positivo, ya que no se busca únicamente la cuestión estética, sino tener una buena calidad de vida; sin embargo, no es oro todo lo que reluce, porque hay mucha palabrería y muchos gurús que venden una imagen que no se corresponde con la realidad. Generalmente porque monetizan su contenido y únicamente publicitan aquello que han firmado en contrato (siendo en ocasiones tratamientos o dietas peligrosas) sin que necesariamente sigan estos consejos que les dan a sus seguidores.
El peso de Wellmania recae en Celeste Barber, una actriz y humorista australiana que ya sabía lo que era hacer comedia de lo ridículo que es el postureo y el culto al cuerpo de las celebridades, y es que se hizo conocida precisamente por imitar y caricaturizar publicaciones absurdas de las famosas en Instagram, donde tiene 9,6 millones de seguidores. Periódicamente replica fotos surrealistas bajo la etiqueta #celestechallengeaccepted.
Su protagonista en Wellmania no es una mujer que caiga bien; todo lo contrario, Liv es egocéntrica y maleducada. Pero pronto descubrimos que ese carácter suyo y esa manía de ir de es sobrada, de graciosilla, no es más que un mecanismo de defensa para tapar el drama que es su vida.
Con ocho episodios de 30 minutos cada uno es una serie ideal para ver en modo maratón. Es cierto que a nivel visual es una serie sencilla, pero la historia es interesante, los personajes están bien perfilados, tiene un ritmo ágil y cuenta con la justa medida de comedia, drama y vergüenza ajena. Y de vez en cuando está bien salir del monopolio de las series estadounidenses.

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