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MAMIHLAPINATAPAI

Jul 3, 2019
2 min read

Demoré mucho en encontrar esa palabra. Quizás si la hubiese encontrado antes ella se habría sorprendido por mis conocimientos de cultura general, y los ojos le habrían brillado un poco y sus cachetes se hubiesen enrojecido como cada vez que le enseñaba algo. “Mamihlapinatapai”, se lo hubiese dicho con seguridad mirándola a los ojos. Ella frunciría su frente y justo en ese momento pondría mi cara de intelectual, con las cejas levantadas y mi pecho inflado. -Mamihlapinatapai: dícese de una palabra utilizada por los nativos Yámanas de Tierra del Fuego para describir una mirada entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambas desean pero que ninguna se anima a iniciar-. Le recitaría eso y esperaría su mirada de vuelta. Estoy seguro que me diría que le parece una gran frase y que yo invento cosas, luego buscaría en Google y al confirmarlo, entonces ahí sí terminaría de creerme.

La próxima vez en la que nos veríamos ella se habría apropiado más de esapalabra que yo. Cuando pasáramos por la heladería y nuestras miradas secruzasen y ella me diría: ¡Mamihlapinatapai! Y así entraríamos por un heladoque no habíamos planeado comer. Ella pediría un cono doble de vainilla y fresa,yo uno de macadamia y chocolate, empezaríamos una conversación en la que mediría que me gustan los sabores aburridos del helado; cuando a ella se leestuviera derritiendo el helado me lo untaría en la cara, le haría lo mismo yjugaríamos con eso por un buen rato.

Creo que se nos convertiría esa palabra en una clave para hacertravesuras que iniciarían con nuestras miradas cruzadas y terminarían en algúndesastre o alguien enojado. Bastaría escuchar esa palabra para que nuestrasmentes se hicieran cómplices de las ideas del otro.

Hubiese encontrado esa palabra antes y en los días los días de lluviacuando los labios se le ponía morados y temblaban le habría dicho –mamihlapinatapai– y tomaría sus manos, contra mi pecho y le daría un abrazopara que ahuyentara el frio de su cuerpo y ella me miraría de nuevo con supupila dilatada, me diría lo mismo para que le prepara un café y le contara algunahistoria. En los días de calor nuestras miradas se cruzarían y siguiendo elritual iríamos por una limonada y la tomaríamos a la sombra de un palo demango. Ella con su risa empezaría a hacer chistes mientras que yo, callado,movería mi cabeza de arriba abajo para que ella supiera que le estaba prestandoatención.

Es que no pido haberla encontrado tan antes, sólo con haberla encontrado ayer, sólo ayer, para mí habría sido suficiente. Ayer habríamos creado nuestra clave y en el momento en que estábamos tomando el café y nuestras miradas se cruzaron le habría dicho con la voz medio cortada por los nervios -mamihlapinatapai- y ella en silencio me haría señas de que estaba de acuerdo y nuestros labios entreabiertos se hubiesen rozado lentamente. Pero la encontré hoy y se la tengo que decir ahora, cuando no pueden haber tardes de helados, ni abrazos, ni tintos, ni limonadas, ni chistes, ni besos, ni mamihlapinatapai porque sus ojos están cerrados y sólo puedo mirarla a través del vidrio de su ataúd.

Por: Davo

 
 
 

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