top of page

“Las mujeres que leen son peligrosas” de Stefan Bollmann

Jun 9, 2018
2 min read

Rosa Patricia Quintero Barrera

Muchacha leyendo con doguillo. Charles Burton Barber (1879).

Muchacha leyendo con doguillo. Charles Burton Barber (1879).

Marilyn leyendo Ulises. Fotografía de Eve Arnold (1912).

Marilyn leyendo Ulises. Fotografía de Eve Arnold (1912).

Arlesiana (madame Joseph-Michel Ginoux). Vincent van Gogh (1888).

Arlesiana (madame Joseph-Michel Ginoux). Vincent van Gogh (1888).

Joven decadente (Después del baile). Ramón Casas (1899).

Joven decadente (Después del baile). Ramón Casas (1899).

Las tres hermanas. Henri Matisse (1917).

Las tres hermanas. Henri Matisse (1917).

Atardecer en la Hamaca. W. L. Palmer (1882).

Atardecer en la Hamaca. W. L. Palmer (1882).

Mujeres eruditas. Harald Metzkes (2001).

Mujeres eruditas. Harald Metzkes (2001).

Martha Vogeler. Heinrich Vogeler. Hacia 1905).

Martha Vogeler. Heinrich Vogeler. Hacia 1905).

Anciana leyendo (La madre de Rembrandt), Rembrandt. (1631).

Anciana leyendo (La madre de Rembrandt), Rembrandt. (1631).

Madame Pompadour. François Boucher. (1756).

Madame Pompadour. François Boucher. (1756).

Joven leyendo. Jean.Honoré Fragonard. (1770).

Joven leyendo. Jean.Honoré Fragonard. (1770).

Muchacha leyendo. Théodore Roussel (1886-1887).

Muchacha leyendo. Théodore Roussel (1886-1887).

Dicen que leer es un placer, y más cuando se lee un libro sobre las mujeres lectoras y que se encuentra tan bellamente ilustrado. En “Las mujeres que leen son peligrosas”, Stefan Bollmann presenta la historia de la lectura desde el siglo XIII hasta el XXI valiéndose de pinturas y de algunas fotografías. Se centra en artistas que detuvieron su mirada en las mujeres dedicadas a la lectura.

Los títulos del libro: El lugar del verbo, lectoras llenas de gracias; Momentos íntimos, lectoras hechizadas; Residencias del placer, lectoras seguras de sí mismas; Horas de éxtasis, lectoras sentimentales; La búsqueda de sí misma, lectoras apasionadas; Pequeñas escapadas, lectoras solitarias; lo dicen todo y más.

La prologuista es Esther Tusquets, que hace una maravillosa entrada al libro, se increpa sobre sí en efecto pueden ser peligrosas las mujeres lectoras, recuerda a Sherezade, la narradora de historias sin final de las mil y una noches para que el sultán no la asesinase, al papel de las mujeres como portadoras de la cultura:

“Tal vez sí exista, pues, una actitud especial de las mujeres ante la lectura, tal vez sí haya desempeñado en nuestras vidas un papel singular y distinto, y nos haya ayudado a adquirir otra visión del mundo y nos haya hecho en otras épocas más peligrosas. En cualquier caso, merece la pena leer este libro, examinar las imágenes, y plantearse las múltiples cuestiones que planeta” (Tusquest, en Bollman 2011, p.19).

Bibliografía

Las Obras consideradas en esta entrada fueron escaneadas del mismo libro:

Anciana leyendo (La madre de Rembrandt), Rembrandt. (1631). Arlesiana (madame Joseph-Michel Ginoux). Vincent van Gogh (1888). Atardecer en la Hamaca. W. L. Palmer (1882). Joven decadente (Después del baile). Ramón Casas (1899). Joven leyendo. Jean.Honoré Fragonard. (1770). Las tres hermanas. Henri Matisse (1917). Martha Vogeler. Heinrich Vogeler. Hacia 1905). Marilyn leyendo Ulises. Fotografía de Eve Arnold (1912). Muchacha leyendo. Théodore Roussel (1886-1887). Muchacha leyendo con doguillo. Charles Burton Barber (1879). Mujeres eruditas. Harald Metzkes (2001).

 
 
 

Comments


bottom of page