La ética de Kant
Hemos estado explicando la teoría del conocimiento de Kant, que es su respuesta a la pregunta ¿Qué podemos conocer? Ahora vamos a adentrarnos en su respuesta a la otra gran pregunta humana, ¿qué debo hacer?
Vamos a hablar un poco sobre la ética de Kant.
De entrada hay que decir que la ética de Kant es bastante distinta al resto. La ética de Kant es formal, mientras que las demás, (por ejemplo la ética utilitarista, o la de Aristoteles, o el cristianismo) son éticas materiales. ¿Qué quiere decir esto? Por decirlo de manera simple, lo mas común es que cuando la gente piensa en temas de moral la pregunta básica es; ¿Qué conviene hacer? (En el sentido de que es lo que me va a hacer mas feliz, o que es lo mas útil para todos, o que es lo que me va a llevar al cielo… ) Pero para Kant la pregunta fundamental de la ética no es esa, sino; ¿Qué debo hacer?
Esto se entiende si se piensa en que a veces no es lo mismo hacer lo conveniente que hacer lo correcto. ¿Está justificado copiarse en un examen cuando nadie se va a dar cuenta, (y cuando nadie se perjudicará de ello)? ¿ Están justificada la mentira piadosa (decirle a un amigo algo para que se sienta mejor, por ejemplo)? ¿Está justificada torturar a alguien si con eso podemos conseguir información importante (pensemos en Guantánamo)?
A veces, como en estos ejemplos, hay que elegir entre hacer lo que consideramos conveniente y lo que sabemos correcto.

Bueno, pues en estos casos Kant aboga por lo correcto. Según él en todas estas acciones hay que cumplir con el deber. En el caso de nuestros ejemplos, pues lo que hay que hacer es seguir a rajatabla el deber moral de no copiar, no mentir, no torturar.
Kant es muy riguroso al respecto, (tal vez excesivamente riguroso),

pero su posición no está falta de razones. Una de ellas es que a menudo justificamos una acción moral incorrecta amparándonos en las supuestas buenas consecuencias de esa acción. Por ejemplo, puedo decirle a un amigo que le favorece una prenda de ropa que en realidad no lo hace, pensando que así se va a sentir mejor. Pero en verdad no se sabe nunca la consecuencia de tal acción. Por ejemplo, puede que él se ponga eso para una entrevista de trabajo y vaya hecho un adefesio, y por nuestra buena intención se quede sin empleo…
En verdad nunca sabemos las consecuencias finales de una acción, y por eso resulta complicado fiar la bondad o maldad de una acción en sus consecuencias. A menudo una acción bienintencionada es nefasta, o al revés. Entonces es cuando decimos; “Yo no quería ..” Pero para Kant lo que justifica una acción moral es su adecuación al deber. Esto le sitúa en las antípodas del utilitarismo, por ejemplo.
Os recuerdo que el utilitarismo lo resumía de manera bastante clara el famoso Problema del Tranvia, en el que hemos de elegir entre matar o no a distintos números de personas.
Una versión actual del problema del tranvia. ¿Evitar que muera gente o parar la economía?
Podéis hacer algunas pruebas del problema del tranvía aquí.
Merece la pena también reflexionar sobre lo siguiente; a menudo actuamos de un modo con los demás que no toleraríamos con nosotros mismos. Por ejemplo, solemos hacer mentiras piadosas, y nos justificamos a nosotros mismos diciendo que solo queremos el bien de la persona a la que mentimos, pero ¿a quién le gusta que le traten así ¿Quién se siente conforme cuando le mienten, incluso cuando supuestamente lo hacen con la mejor voluntad?
Para Kant hay que ser consecuente y tratar a los demás como nos gustaría que nos tratasen. Dicho con sus palabras, hay que tratar al resto de las personas como si fuesen un fin en si mismo, y no como un medio. Eso es lo que significa la palabra respeto; comprender de verdad que las otras personas son como tú, y tratarles en consecuencia.
Por esto, la piedra de toque de la moralidad kantiana es lo que Kant llama el imperativo categórico, que es lo que he subrayado antes en negrita. Esto es una respuesta a la pregunta ¿Qué es el deber? ¿qué debo hacer? Kant no da una respuesta concreta a esto, no dice que hay que hacer esto o lo otro, pero si da una especie de prueba formal de a que se tiene que adecuar nuestra acción moral.
Hay dos formulaciones del imperativo categórico. Una dice algo así;Actúa de tal modo que el principio de tu acción pueda ser universalizable.Esto quiere decir que cuando hagamos algo deberíamos pensar; ¿Qué pasaría si todo el mundo lo hiciese?
Esta es una argumentación bastante común, y sirve para aclarar las cosas. Porque de entrada hay que reconocer que todo el mundo tiene los mismos derechos que tú, y que tu acción moral no puede esconder ningún privilegio.
Otra formulación del imperativo categórico, relacionada con la anterior, dice algo como esto; Actua de tal modo que en tu acción siempre consideres a los demas, y a ti mismo, como fines en si, y no como medios. Esto significa, ni más ni menos, que no debemos utilizar a nadie, y no dejar que nos utilicen. Me parece que esto no hay que explicarlo mas.
PROPUESTAS DE DISERTACIÓN
Aquí dejo algunas propuestas. Pero por supuesto hay otras…
¿Puede una IA llegar a ser incomprensible para los seres humanos? ¿Qué supondría esto?
¿Son los seres humanos libres, o es solo una ilusión?
Las inteligencias artificiales ¿sumergirán a los humanos en la minoría de edad de la que Kant decía que había que salir para ser ilustrados? ¿Son las IA anti-ilustradas o nos harán mas sabios?
¿Cómo sería una IA programada según los imperativos éticos de Kant? ¿Debería hacerse?
¿Qué puede enseñar Kant a la conducción autónoma de vehículos?
¿Cuál sería la opinión de Kant sobre los conflictos políticos actuales (la guerra de Ucrania, Gaza…)
¿Cuál seria la opinión de Kant en los debates actuales acerca de la inmigración?

.png)




Comments