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La escuela: ¿fábrica de hombres-máquina o semilla transformadora de la realidad?

Oct 15, 2013
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Una interesante plática de Ken Robinson sobre cómo el actual modelo educativo termina erosionando la creatividad de los alumnos a través de una homogenización del pensamiento diseñada para satisfacer los intereses de mercado. No en balde, los sistemas de educación pública surgieron como consecuencia directa de la revolución industrial, enclavada en un proyecto de modernidad que hoy agoniza ante la irrupción de la globalización, la era de la información y el auge de la genética. La educación como la conocemos se ha quedado desfasada del mundo. Y mientras en México se libra un debate estéril sobre la necesidad de que los profesores sean evaluados para cumplir con los estándares de competitividad de la OCDE, en otros rincones del planeta la discusión empieza a sentar las bases del futuro. Lo que propone Robinson no se trata de una insípida reforma educativa, como esas que tanto celebra nuestra anacrónica clase política (que de educación no sabe nada), sino de una verdadera revolución en la forma de construir el saber. Algo que, de acuerdo con el pensamiento de Foucault, terminará siendo decisivo para replantear las relaciones de poder en el mundo.


Y ya que andamos por estos rumbos de la praxis educativas, les dejo otro pequeño video con un ser humano auténtico que entendió perfectamente cuál debe ser el rumbo de la educación: educar para transformar el mundo, educar para sembrar esperanza. El maestro Paulo Freire hablando explica por qué el amor, y no los intereses monetarios, debe ser la base de una buena educación.


 
 
 

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