La economía de Bolivia a las patadas
Por Edmundo Rocabado Vasquez

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana
La economía de Bolivia está manejada a las patadas por el actual gobierno, aunque el presidente Evo Morales y sus ministros digan lo contrario y enfaticen que la nación está gozando de buenos resultados basados en las bondades de la comercialización de hidrocarburos, pero no hace mención al esfuerzo de miles de emigrantes que envían remesas, tampoco menciona la producción de coca que alimenta a narcotraficantes.
Aquella bonanza temporal está siendo desperdiciada por la utilización de fondos económicos, distribuyendo a manos llenas a alcaldías y comunidades afines a su política, sin que exista control alguno.
El valor de las remesas de emigrantes llegadas al país después de sufrir vejaciones e insultos, cubre en algo la pobreza de sus familias. Estas remesas superan el flujo de inversiones extranjeras; pero, un informe del Banco Central, explica que en el primer trimestre del año se produjo una “desinversión” por 90 millones de dólares, como destaca la agencia noticiosa española EFE.
Ahora bien, nuestro gobierno enfrenta juicios por más de 925 millones de dólares por efectos de la llamada nacionalización entre las que se destacan Entel, la empresa chilena Quiborax, la compañía suiza Glencore, la compañía logística Hidrocarburos de Bolivia, Gas Transboliviano que participa como Transredes, la brasileña Petrobras y la anglo-holandesa Shell (GTB), aunque el gobierno nacional logró suspender el arbitraje con la última, comprometiéndose a pagar 39.3 millones de dólares en ocho cuotas en plazo de casi cuatro años .
Mientras todo esto ocurre, según expertos analistas de temas especializados, la economía está paralizada por falta de inversiones nacionales y extranjeras porque está cuestionada la seguridad jurídica y la ausencia de criterios adecuados del Ejecutivo para enderezar el rendimiento económico otorgando espacios a inversores, a industriales nacionales, a pequeños, medianos y grandes productores, a quienes se los ahoga con la muletilla de neoliberales, globalizadores, proimperialistas y apegados al gobierno norteamericano; pero, con el doble discurso gubernamental envía una misión al país del norte y Evo Morales le pide a Thomas Shannon, Secretario Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental de los Estados Unidos, apoyar para la ampliación de la ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Drogas (ATPDEA, sigla en inglés) y luchar ambos para la erradicación de la pobreza en Bolivia.
Hasta tanto nuestro Presidente tenga ambigüedades, haga proselitismo para no ser revocado, repartiendo nuestro dinero y jugar al fútbol, la economía boliviana seguirá en bajada y conduciéndose a las patadas.

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