La Comunidad, Helene Flood
Tras el éxito internacional de La psicóloga, Helene Flood publicó La Comunidad. Dividida en cuatro partes, la historia se centra en Kastanjesvingen, un tranquilo barrio residencial a un paso de la ciudad, perfecto para familias jóvenes con niños, donde nunca pasa nada. En esta comunidad de cuatro apartamentos residen los Tangen, Jørgen, Merete y su hija Filippa; los Karnisi, Jamila y Saman; los Sparre, Svein, Nina y su hijo Simen; y los Prytz, Rikke, Asmund, y sus hijos Emma y Lukas. Se llevan bien entre ellos, comparten las tareas comunes, hacen celebraciones en el jardín comunitario… En fin, parece que todos viven tranquilos y en armonía. Sin embargo, un día Jørgen Tangen aparece apuñalado en su propia casa sin indicios de forcejeo, por lo que la policía sospecha que el culpable está entre sus vecinos. Pronto empiezan a salir la luz los secretos de cada una de las familias y los motivos para el asesinato. No todo era tan idílico como parecía.

Con este inicio lo esperable sería que arrancara el proceso de investigación, los interrogatorios a los vecinos, las pistas, las sospechas… Sin embargo ese no es el enfoque de La Comunidad. La novela está narrada en una sola voz, la de Rikke, con continuos saltos temporales entre el presente y el pasado. Es ella quien va adentrándonos en la vida de los residentes de esta pequeña comunidad, por lo que lo que vamos descubriendo, tanto de los demás como de ella misma, es siempre desde su punto de vista. Esto hace que la historia quede un poco coja en lo que a investigación policial se refiere, porque en realidad la novela se entretiene en sus pensamientos, sentimientos y conjeturas, en lugar de en pruebas o pistas. Apenas hay conversaciones entre los personajes, se trata sobre todo de un constante navegar por la mente de Rikke que resulta caótico y repetitivo.
Me animé a leer La Comunidad porque me parecía una premisa interesante y el argumento está bien planteado, pero intenta abarcar muchos temas dispersándose en el camino. Como resultado la trama se vuelve lenta y espesa dando la sensación de que no ocurre nada. Sorprende además, que estando escrita por una psicóloga, que no haya grandes giros, intrigas, acusaciones y que los personajes sean tan planos, que no transmitan mucho, ni siquiera sospecha. Por otro lado, me he sentido un tanto confusa con la distribución del edificio en que ocurre la historia. A veces parece que se trata de un piso por planta, pero luego hablan de subir y bajar escaleras dentro de su propia vivienda, por lo que da la sensación de que son dúplex dentro de un mismo bloque… No termina de quedar muy claro, la verdad.
La editorial nos define La comunidad como un thriller psicológico, sin embargo, poco tiene de thriller y menos de psicológico. Es un libro ligero con una historia nada extraordinaria, un crimen simple, pocos sobresaltos y un desenlace demasiado predecible. Más que un thriller trepidante es un estudio costumbrista de un bloque de vecinos. Sin más.

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