Jurado Nº2
- goldenstateservicesj
- Sep 26, 2025
- 3 min read
Jurado Nº 2 sigue a Justin Kemp (Nicholas Hoult), un joven que recibe una citación judicial para participar en una selección de jurado. Aunque intenta excusarse del proceso porque su mujer Ally (Zoey Deutch) está en la recta final de un embarazo de riesgo y además ya sufrieron una pérdida con anterioridad, no consigue que le acepten los motivos y acaba siendo elegido como una de esas 12 personas que formarán parte del jurado popular. Su número, como es evidente, es el 2.
Resignado, Kemp tiene sin embargo la esperanza de que el proceso va a ser algo rápido. James Sythe (Gabriel Basso), un hombre con antecedentes de maltrato y consumo y tráfico de drogas es acusado de haber matado a su novia Kendall Carter (Francesca Eastwood) tras una discusión en un bar en la que varios testigos vieron cómo se puso violento. La joven fue encontrada muerta a un lado de la carretera y, aunque él lo niega y no hay evidencias concretas que lo inculpen, nadie parece tener demasiadas dudas al respecto de que es culpable. La fiscal del distrito, Faith Killebrew (Toni Collette), en medio de un proceso político, quiere acabar rápido con el juicio y pone el foco en él. No obstante, en la exposición inicial de los hechos Justin se asombra y, por medio de flashbacks, vemos que no solo fue testigo de esa pelea entre James y Kendall, sino que, cuando se marchaba en medio de aquella noche de tormenta, golpeó con el coche algo que en aquel momento asumió que había sido un ciervo. Al ser consciente de su culpabilidad, al protagonista se le plantea el gran dilema moral de si debería confesar pese a las consecuencias que ello tendría no solo en su vida sino en la de su mujer y criatura por nacer, o bien debería callarse y dejar que un hombre inocente acabe en prisión.
La cinta evita los testimonios, presentación de pruebas y alegatos del abogado defensor y de la fiscal y se centra en lo que ocurre de puertas para adentro de la sala de deliberación del jurado. Allí los doce miembros tendrán que ponerse de acuerdo sobre su veredicto. Lo cierto es que la mayoría de ellos están muy seguros de que el acusado es culpable, pero el guion de Jonathan A. Abrams introduce un factor disruptivo: Justin actúa como abogado del diablo introduciendo el elemento de la duda. Y es que quizá no quiere confesar, pero tampoco que un inocente (al menos de ese crimen) sea condenado injustamente. A él se le unirá uno de los jurados, el expolicía interpretado por el siempre magnífico J.K. Simmons, quien expone sus propias objeciones. Con sus argumentos, poco a poco algunos miembros comienzan a replantearse el caso y empiezan a sopesar la posible inocencia de James.
Jurado Nº 2 es una película que cocina su trama a fuego lento, mientras mantiene al espectador enganchado sin saber muy bien qué camino va a tomar y si finalmente condenarán al acusado o descubrirán al protagonista. Y, entre tanto, un dilema ético, una reflexión sobre el peso de la conciencia. Interpela al espectador sobre temas como la moral, la verdad, la culpa y un sistema judicial que deja un veredicto en manos de una sociedad sin valores y que toma partida en base una decisión prejuciciosa, basada en primeras impresiones. Para reflexionar.

.png)






Comments