ESTO NO ES BERLÍN (2019)

En palabras del director Hari Sama, nos encontramos ante un ejercicio autobiográfico. “Esto no es Berlín” ha desempolvado y reproducido esos viejos cartuchos de Super-8 que guardaban las memorias de una travesía hacia nuestra identidad, de aquellos años que uno llama “adolescencia”. Sin embargo, no debemos de dejar que la nostalgia romantice la crudeza de la vida y de un México reprimido y violento.
Un coming of age que narra el despertar y el cuestionamiento de Carlos (Xabiani Ponce de León) hacia una sociedad en la que la masculinidad tóxica gobierna. Sin saber porqué, el personaje principal se siente cada vez más alejado de la realidad que vive en su escuela y en su casa. En esta búsqueda de respuestas, Carlos encuentra confort en su mejor amigo Gera (José Antonio Toledano) y en su tío Esteban (Hari Sama), quien representa la figura paterna que le da el soporte necesario para seguir. Aún así, nuestro personaje principal se encuentra sin rumbo fijo.




Es aquí donde entra el arte y la contracultura de la década de los ochenta a tenderle la mano al protagonista. A través de Rita (Ximena Romo), la hermana de su mejor amigo, Carlos se adentra en el Aztec: el bar donde la escena artística under se encuentra cada noche para bailar al ritmo del new-wave, post-punk y del synth-pop. Ahí conocerá a Nico (Mauro Sánchez Navarro), un joven artista quien por intereses amorosos presenta a Carlos ante la comunidad artística, volviéndolo uno de ellos. Hari Sama rinde tributo al movimiento artístico que lo despertó y lo aceptó, reconstruyendo, para algunas escenas, espacios emblemáticos como “La Quiñonera” (el lugar que sirvió para la siembra y la cosecha de una comunidad músicos, cineastas, escritores y pintores de aquella época).
El director refleja los blancos y negros que la sociedad asigna a cada uno de nosotros con el fin de pegarnos una estampa en la frente que nos identifique. En palabras de Sama, algunos nos sentimos más cómodos en una escala de grises en la que la dualidad que representa lo masculino y femenino conviven armoniosamente ¿Por qué asumir y acatar roles de género? ¿Por qué no hacer y sentir lo que amamos? ¿Por qué buscamos encajar donde no pertenecemos?
Esto no es Berlín es una memoria sobre lo difícil que es encontrarnos. Es una crítica al sistema en el que es mejor ser ingeniero y heterosexual, a ser uno mismo.

.png)




Comments