Encierro
Dadme un poco de poesía, encierro, que yo haré con tu perfume, canto, ¡alabada sea la palabra! que se hizo fuego y destino en los sueños-tormenta del imponente tigre de bengala.
Dadme un poco de frío, encierro, para sobrevivir al calor de la sangre que aúlla, temblorosa, en las noches sin luna que se cuelan tan adentro, como quien se pierde en un mar de besos machacados.
Dadme un poco de dulce soledad, encierro, para que pueda charlar conmigo mismo sin la premura cotidiana de la vida, y su azaroso tren que nunca cesa.
Dadme un poco de aire, encierro, que con mi aliento de poeta convertiré la quietud del tiempo en un derrame de flores, lamiéndome el alma, como cuando llueve bajo la piel.
Dadme un poco más de ti, encierro, para disfrutar la música del silencio, el caudal del río que va y viene a ninguna parte, porque yo lo amo así, como es, a este mundo decadente y obsceno donde siempre germina la esperanza. ::.

.png)




Comments