El liberalismo como ideología política.
Vamos a dedicar las siguientes entradas a hacer un pequeño resumen de algunas ideologías políticas.
LIBERALISMO.
El liberalismo es una ideología política nacida en Inglaterra en el siglo XVII. Los liberales de entonces (y los de ahora) defendían la conexión entre libertad y propiedad privada, el gobierno representativo y la tolerancia religiosa.
Para entender que es el liberalismo en política creo que sirve bastante la metáfora del deporte. Para los liberales, la sociedad es fundamentelmente una competición donde la gente lucha por determinados bienes (dinero, poder, prestigio, trabajo…) En una competición así es normal y justo que unos ganen y otros pierdan, dependiendo de su suerte, su talento o su trabajo. El Estado, como organización política, solo debe ocuparse de que la competición sea lo mas limpia posible.
(Una pregunta, para tratar en clase: ¿Qué condiciones debe tener una competición para que sea justa?)
Algunas características del liberalismo son;
– Los liberales insisten en la defensa del individuo, frente a las exigencias de la sociedad de la que forma parte. Según ellos, siempre hay que respetar los derechos y las libertades individuales de las personas, que no deben sacrificarse al bien del colectivo.
Creo que esta posición se puede entender si reflexionáis sobre algunas cuestiones. Por ejemplo: ¿Qué pensáis de la antigua política china de penalizar a la gente que tenía mas de un hijo? ¿Qué pensáis de la norma que obliga a ponerse el cinturón de seguridad? ¿Qué pensáis de las leyes contra la venta libre de drogas? ¿Qué os parece que en Estados Unidos se pueda comprar un arma en el supermercado, y que se puede llevar tranquilamente por la calle?
¿Qué pensáis de la obligación de pagar impuestos?
¿Y de la obligación de llevar casco en la moto?
-Los liberales, como su propio nombre indica, insisten en el valor de la libertad. Para ellos la libertad es el valor político principal. En respuesta a todas las cuestiones anteriores, para un liberal una sociedad bien ordenada es la que impone menos obligaciones para sus ciudadanos, y la que permite más elecciones personales. El único limite de la libertad, por supuesto, será la libertad de los demás.
-Los liberales también valoran la igualdad, pero entendida como igualdad de oportunidades. Para los liberales la vida social es una competición en la que todos tienen derecho a participar en condiciones de igualdad, pero no resulta justo ni realista esperar que todos prosperen por igual. Para los liberales es normal (y finalmente es beneficioso para todos) que la gente tenga mas éxito, poder o dinero en función de sus talentos o de su esfuerzo.
-En consonancia con lo dicho, los liberales defienden una forma de estado basada en el pluralismo político, la separación de poderes, el gobierno de la ley, y los derechos liberales.
En el liberalismo subyace la idea de que hay que dejar a los individuos libertad para que puedan hacer lo mejor para si mismos. Si hacemos así eso redundara en beneficio del colectivo. Si un empresario como Steve Jobs por ejemplo, quiere ganar dinero, puede hacer productos para venderlos. En principio lo hace solo por interés personal (el dinero, el prestigio, su propia satisfacción o lo que sea) pero el resultado también es bueno para el colectivo, porque la gente que trabaja para él o la gente que compra sus productos también saca un beneficio. Coartar a Steve Jobs (por ejemplo poniendo impuestos a los superricos) es malo para todos. Si gana miles de millones legalmente, bien por Steve.
Esta idea de que cuando la gente busca su propio interés hay un beneficio para todos se conoce como la teoría de la Mano Invisible, y la difundió un economista del siglo XVIII que se llamaba Adam Smith. La mano invisible, como explica este video, explica por que hay pan en la panadería.
Los liberales piensan que el Estado es peligroso porque puede imponerse a los individuos como una dictadura. Las mayorías, dicen los liberales, también pueden ser una dictadura. Y, desde el punto de vista del estado, el valor de un individuo es ínfimo. Dado que en España hay unos 35 millones de votantes, cuando las decisiones las toma el estado tenemos 1/35.000.000 parte de esta decisión. En otros términos, nuestro capital político es ínfimo. Así que decidiendo las cosas políticamente no tenemos apenas influencia, y la democracia no es tan buena idea….
Cuando la gente dice que, en democracia, un voto no sirve de nada, se está haciendo eco de esta visión liberal…
Pero claro, al final hay que tomar un montón de decisiones si o si. Hay que decidir quien come y cómo, quien estudia y cómo, quien trabaja y cómo y etc etc etc. ¿Cómo tomamos estas decisiones? Para los liberales la respuesta es que las debe tomar el mercado, y no el estado.
Pero entonces volvemos al argumento de antes, y resulta que, si bien nuestro capital político es ínfimo, nuestro capital económico ¿es mejor o peor?
Pues depende; si eres Amancio Ortega esta claro que mejor. Pero si no, puede que tengas realmente poco. En España el 1% de la población mas rica tiene tanto como el 80% de la mas pobre. Y solo 20 personas megamillonarias tienen tanto dinero como 15 millones de españoles. Así que en términos de capital económico, algunas personas están definitivamente bien servidas, en tanto otras tienen poquísimo, incluso menos que capital político. De modo que, siguiendo con el argumento de antes, esas 20 personas tienen tanto poder como 15 millones.
Igual a los quince millones les vuelve a parecer buena idea eso de la democracia….
(No resulta extraño, por supuesto, que los que tienen dinero traten de convencer a los demás de que el dinero lo es todo, y la política es nada)
Toda la ideología liberal se basa en la idea de que dejar a los individuos libertad de elección es bueno para el colectivo. Pero si recordáis la entrada anterior acerca del dilema del prisionero, vimos un video en el que John Nash afirmaba que Adam Smith se equivocaba. El dilema del prisionero es un ejemplo de como, a veces, el mejor resultado desde el punto de vista egoísta es el peor resultado para todos. Esta cuestión de la vida social es muy discutida actualmente, dado que parece que hay ejemplos de como el individualismo liberal ha generado problemas. Por ejemplo en la crisis bancaria parece que los intereses de mucha gente (los bancos y sus directivos, los inversores, los políticos la gente de la calle…) generaron una situación en la que todo el mundo parecía ganar, pero en la que al final todos perdieron.

El liberalismo insiste en la metáfora de la sociedad como una competición donde todos deben ganar o perder según su talento y esfuerzo. Esto es una gran idea, pero no casa con lo que realmente ocurre en el mundo. Lo que sabemos, por ejemplo, es que hay una gran correlación entre la clase social y los ingresos de los padres y los hijos; si tus padres son pobres, existe una gran probabilidad de que tu también los seas, si tus padres son ricos, seguramente tu lo serás independientemente de tu esfuerzo o tu talento. Aunque el liberalismo insiste en la igualdad de oportunidades, estamos bien lejos de ese mundo.




Las cosas, por supuesto, siempre son un poco mas complicadas, y muchas veces la clase media baja no apoya políticas redistributivas, sino que apoyan políticas mas de derechas. En este enlace puedes encontrar una explicación de esta aparente paradoja en clave de señalización.
Para terminar, aquí tenéis un estudio de un análisis liberal de algo que quizá conozcáis; Tinder.

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