Disertación contra el fanatismo en redes

Oigan, en verdad, tómense un tecito de tila para calmar los nervios. La cosa política los trae muy estresados. Pónganse a ver menos noticias en la tele y el Feis y a leer más libros si en verdad quieren entender lo que está pasando en vez de armar escándalo por todo.
Seamos claros.
Yo critico que la decisión del nuevo aeropuerto en Santa Lucía haya carecido de elementos técnicos y haya sido consecuencia de un proceso manipulado por intereses políticos. Creo que merecemos algo mejor y seguiré siendo crítico de esas cosas que considero, están mal, aunque algunos traten de justificar un turbio proceso porque logró imponerse la opción que apoyaban.
Pero de eso a la vergonzosa y alarmista campaña mediática emprendida por las cúpulas empresariales para generar pánico con la subida del dolar y la especulación financiera hay mucho trecho. Ojalá los que ahora se rasguñan la cara hubieran sido igual de críticos con las reformas, la quiebra de Pemex, el alza de los combustibles o la crisis humanitaria sin precedentes que lleva más de 250 mil asesinatos y 30 mil desparecidos. Así que no sean ridículos. No les queda.
Lo que no deja de sorprenderme es la creciente polarización y fanatismo en esta encarnizada lucha de clases a la mexicana. Algo que se refleja en los viscerales y psicóticos comentarios que abundan en redes sociales. Como violentos hinchas de futbol en un enfrentamiento entre barras bravas.
Si uno celebra que López Obrador haga algo bien, uno se convierte en un pinche chairo. Si uno critica a López Obrador por hacer algo mal, entonces uno es un tecnócrata vendido.
El fanatsimo es la antesala del autoritarismo, es ahí donde brota el germen del fascismo que se extiende por todo el planeta. Ese fanatismo imbécil del cual han surgido personajes como Donald Trump en EE.UU., Jair Bolsonaro en Brasil o las acciones terroristas financiadas por el gobierno de Arabia Saudita en Medio Oriente.
Ahí están las expresiones fascistas que vimos en México contra los migrantes centroamericanos como un vivo ejemplo de este enorme peligro que se cierne sobre el mundo.
La vida tiene MATICES y CLAROSCUROS. Pero cuando la simpatía o antipatía hacia un personaje nubla el juicio y cualquier posibilidad de tratar de comprender las motivaciones del otro, la violencia es el siguiente paso. Ahí está la polarización en Venezuela como un ejemplo de ello.
En lugar de estar tan preocupados por emitir opiniones llenas de lugares comunes, que repiten como autómatas con su sesgadísimo consumo noticioso dictado desde los centros del poder hegemónico, yo les recomendaría profundizar y leer libros o ver videos en Youtube que nos ayuden a comprender mejor qué carajos pasa. Es muy diferente el tipo de discusión que se genera cuando ambas partes tratan de descubrir algo nuevo sobre el mundo en que vivimos antes que tratar de imponer mi visión del mundo a los otros.
Yo por eso en este tipo de coyunturas no dejo de referirme al gran Ryszard Kapuscinski, el maestro, a la hora de ahondar en las raíces profundas del fanatismo:
“Si entre las muchas verdades eliges una sola y la persigues ciegamente, ella se convertirá en falsedad, y tú en un fanático”, solía decir, certero, el formidable periodista polaco.
No caigamos en la trampa. ::.

.png)




Comments