Cómo opinar de algo.
En el blog se trata de que trabajéis una opinión personal respecto a algo. Para eso vamos a dar una serie de orientaciones sobre la opinión.
Primera; nadie tiene opinión de todo. En la tele o en la radio es frecuente ver tertulias donde los tertulianos hablan de lo que sea. No es lo mas apropiado. Hay un montón de cosas sobre las que no hay por qué opinar, sea porque no tenemos mucha información del tema, sea porque no nos interesa. Si no os interesa un tema, estáis en vuestro derecho de pasar de él.
Segunda; todo el mundo tiene opinión sobre algo. Hay una conocida frase que dice que las opiniones son como los ombligos; todo el mundo tiene una. Si no os interesa ningún tema de acuerdo, pero buscaos uno en que os queráis expresar.
Tercera; se opina de lo que se sabe. Para hablar no hace falta, pero para opinar hay que tener siquiera alguna información sobre acerca de aquello de lo que se esta hablando, y aquilatar la propia opinión con otras opiniones posibles. Si las personas tenemos dos orejas y una boca es para escuchar el doble de lo que hablamos.
Cuarta; hay opiniones y opiniones. Tal vez hayáis oído alguna vez eso de que “todas las opiniones son respetables”. Eso es una necedad; lo que es respetable son las personas, no sus opiniones. Hay opiniones mejores y opiniones peores, y de hecho hay opiniones que merecen palos.
Quinta; las opiniones están para ponerse a prueba, mejorarse o abandonarse.
Imagínate que fuéramos por la vida cada uno con una hora diferente en el reloj. Imagínate el caos que eso supondría.Imaginaos, por ejemplo, que quedáis con alguien y aparece cinco horas después. Y ahora imagínate que cuando advirtiésemos eso cada uno de nosotros dijese; “pues en mi reloj es tal o cual hora”, y nos encogiesemos de hombros. Sería estúpido ¿No? Pondríamos medios para sincronizar al máximo nuestro tiempo, creo yo.
Pues algo así pasa con las opiniones. Es importante que las crucemos con las personas con las que vamos a vivir, de modo que, en la medida de lo posible, desechemos unas y aceptemos otras. Y eso implica no guardarme mis opiniones para mi, sino compararlas con las de los demás
Nada hay mas tonto que una persona que no está dispuesta seriamente a cambiar de opinión cuando es el caso.
Sexta; no se insulta. Parece mentira que haya que decir esto, pero en los tiempos de internet es difícil que haya mas de diez comentarios a una noticia sin que aparezcan descalificaciones, y se ha impuesto también un periodismo falto de respeto que ridiculiza y ataca las opiniones contrarias. Ten en cuenta que las opiniones son eso; opiniones. Prepara tus argumentos para defenderlas. Piensa con seriedad que te pueden objetar los demás, de modo que te adelantes a ello.

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