Cuatro años de un día muy especial…

Hace cuatro años la ONU declaró el 2 de Abril como el Día Mundial de Concienciación del autismo. Hace nueve años descubrí el autismo a través de Sebastián mi hijo. De paso conocí más personas con “lo mismo” entre bebés y adolescentes. De paso conocí a otros padres que llevaban más o menos tiempo en este no programado viaje, unos con la bandera en alto y otros ya un poco agotados pero no rendidos. No era para menos, noches en vela, enfrentar las rabietas, asistir a terapias, pelear por un lugar en la escuela, pelear con el sistema de salud, en fin, ser padre o madre de un chico con autismo.
Pero quienes nos conozcan sabrán que casi todos los padres y madres de personas con autismo tenemos un inusual e irreverente optimismo, nos verán con un arsenal de “herramientas” entre pictogramas y lápices de dibujos, lidiar con sus movimientos “raros” o con su incontenible curiosidad que intimida a la señora del collar enorme o disculpar la sinceridad inocente que lleva a preguntarle a la cocinera “¿esto es comida para perros?” o a tomar su chaqueta y salir de una fiesta porque ya se aburrió. Así son nuestros hijos, nada complicados y esencialmente honestos y lo mejor aprendimos a reírnos de esos momentos.
Nuestras vidas de padres y madres si son un poco complicadas, nos abrimos camino en medio de indiferencia, exclusión, desconocimiento de derechos y de oportunidades. Peleamos para que de niños se les reconozca y ya más grandes continuamos peleando por lo mismo porque simplemente cambio el escenario. Si no éramos revolucionarios nos volvimos luchadores de la causa, defensores de derechos, representantes de la “minoría”. Empezamos a hablar de leyes, estatutos y a enviar cartas a cuanto medio nos de lugar, es nuestra forma de hacer visibles a nuestros hijos. Todo indica que vamos por buen camino. El autismo ya no es invisible y se reduce el porcentaje de desconocimiento frente al tema. en tu carota autismo!!!
Gran parte de ese logro se debe sin lugar a dudas a padres y madres que a pesar de los duros y ajetreados días tienen tiempo para dedicar a abrir caminos y ya en la tarde sacar tiempo para jugar, ver una peli o contar historias. Amamos tanto a nuestros hijos que deseamos que el mundo sepa lo maravillosos que son.


.png)




Comments