Cicatriz, Juan Gómez-Jurado
Hace un par de meses hablaba de El Paciente, de Juan Gómez-Jurado, hoy vengo a hablar de Cicatriz, que publicó justo después y que, siendo autoconclusiva como aquella, se ubica dentro del mismo universo que la trilogía de Reina Roja.
Una historia de amor y algunas mentiras. Una enigmática cicatriz en la mejilla. ¿Conoces la verdad sobre la persona con la que duermes?
Con las novelas de Juan Gómez-Jurado es complicado no traspasar la línea en que se cuenta demasiado sobre su trama, pero voy a intentarlo. Cicatriz arranca con dos pequeñas introducciones, una para Simon, y otra para Irina, los dos protagonistas. Así, nos presenta por un lado la historia de Simon Sax, un desarrollador informático con nulas habilidades sociales y muchos problemas económicos que está en proceso de venta de LISA. Este programa capaz de reconocer productos con solo tomarles una fotografía puede convertirle en millonario, pero antes de tres meses tiene que mejorar los resultados del algoritmo si quiere que una importante empresa del sector se lo compre. Si no tuviera suficiente presión, todo se tuerce aún más cuando Tom, su mejor amigo y socio, aparece asesinado y él es el principal sospechoso.

Por otro lado conocemos a Irina, la novia ucraniana que Simon conoce en una página de contactos y que es todo un enigma. Todo en ella es una incógnita, incluso la cicatriz que marca su mejilla.
La novela queda estructurada en dos partes: Antes y Ahora. Y cada una de ellas se divide en dos. En el caso de Antes, mucho más extensa, tenemos Primer error y Segundo error; en el de Ahora, Tercer error y Último error. En su desarrollo la trama juega alternando dos tiempos: el presente, contado por Simon en primera persona y el pasado de Irina. Y aunque si bien es cierto que es Simon quien lleva el peso de la trama y todo parece girar alrededor de él con su vida personal y profesional en el foco central, en realidad la historia pertenece a Irina. Ella es la verdadera protagonista.
Cicatriz atrapa desde los primeros capítulos gracias al misterio del asesinato de Tom y el enigmático pasado de Irina. El autor consigue mantener el enganche gracias a una prosa sencilla y ágil que huye de elementos superfluos y largas e innecesarias descripciones. Eso sí, no puede faltar el sentido del humor propio del autor con referencias a la cultura pop y toques irónicos y sarcásticos. La trama se va desarrollando poco a poco a la vez que van surgiendo detalles sobre los personajes que conforman la historia.
El argumento no es un alarde de originalidad (incluso los personajes están ciertamente estereotipados), sin embargo, una acción constante, una mezcla de géneros (tiene algo de thriller, un poco de novela negra, algún detalle de comedia romántica…), además de los diferentes temas que toca (amistad, soledad, discapacidad, maltrato, alcoholismo, acoso escolar, amor, importancia de la familia, guerra, crimen, trata de mujeres, poder, tecnología, grandes…), hacen que la lectura sea bastante adictiva y entretenida.

Al igual que El Paciente, Cicatriz es una historia apasionante que esconde mucho más de lo que parece de inicio y que cuando acabas te deja un vacío.

.png)




Comments