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BORGES- CLARIVIDENTE

May 29, 2019
3 min read

No fue necesario el sentido de la vista para alumbrar a un ser como el que Borges llegó a encarnar. Filósofo, es inevitable no pensar en la alegría cuando uno se refiere a un hombre que llegó a desarrollar el cuento y la poesía, en niveles bastante complicados por sus referencias en otras ramas del conocimiento.

Es cierto, lo he llegado a escuchar, que para muchos su obra fue forzada. Pero yo no tendría tales atrevimientos, porque a diferencia de otros poetas que se muestran más sutiles desde el primer verso, Borges llega a desarrollar un acto casi imposible: el de la exactitud.

No existen más palabras para entender el carácter que hacía crecer Borges en el acto lírico, su corte de singular música, lograba desarrollar sensibilidad (más qué academia) incluso en algunos de sus poemas más complejos:

El enamorado

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas, lámparas y la línea de Durero, las nueve cifras y el cambiante cero, debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron Persépolis y Roma y que una arena sutil midió la suerte de la almena que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira de la epopeya y los pesados mares que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira. Sólo tú eres. Tú, mi desventura y mi ventura, inagotable y pura.

La intransigencia de Borges es única, alguna vez, en otros trabajos referí qué:

“Ya hemos recurrido bastante a Borges, pero él también es pieza clave, pues a diferencia de muchos escritores latinoamericanos, el más cercano a este mismo fenómeno de intransigencia (debido a sus imágenes, debido a su equilibrio y debido a su maestría) no podría ser otro que Jorge Luis “soy eco, olvido, nada” Borges…”

Tocando un poco los escenarios dónde Borges nos ha regalado el fino arte de la prosa, es que podemos descubrirle gran maestría para el narrar de los sucesos. Entre mis preferencias puedo discernir de “La Casa de Asterión” o incluso de “La Biblioteca de Babel”, ambos de contenido riquísimo que deberían ser necesarios en todo ser que incursione en el mundo de la literatura.

Hablando con el mismo tono que hablaría él, creo fielmente en que Borges es requerido en el corazón latinoamericano, porque al igual que pasó con otros escritores (Cortázar, por ejemplo) este se desarrolló como un internacionalista, aunque siempre orgulloso de su Buenos Aires. Otro ejemplo fue que mantuvo confianza y amor por la literatura latinoamericana, tanto como la tuvo por la inglesa o la francesa, o inclusive por la alemana. Un personaje al que él admiró abiertamente, fue Alfonso Reyes, el mexicano internacional, de quien también obtuvo diversos conocimientos e ideas compartidas en eso del transcurso de su literatura encontrada en más de un sitio del mundo.

Tal vez la ventaja de Borges por sobre otros personajes, fue su dominio de los idiomas. Los anglosajones llegaron a referir que incluso el inglés lo hablaba mejor que ellos. La convergencia de su paladar con tantas literaturas, siempre lo orillaron a descubrirse a sí mismo, nunca dejando de aprender. La mirada que levanta (tanto la física como la del alma) es notoriamente la de un hombre que ha de encontrar amor en muchas cosas.

El Remordimiento

He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz. Que los glaciares del olvido me arrastren y me pierdan, despiadados.

Mis padres me engendraron para el juego arriesgado y hermoso de la vida, para la tierra, el agua, el aire, el fuego. Los defraudé. No fui feliz. Cumplida

no fue su joven voluntad. Mi mente se aplicó a las simétricas porfías del arte, que entreteje naderías.

Creo que hay pocos escritores en los que se puede pensar, cómo se podría pensar en Borges. Siempre será recordado con el picotazo dulce de la filosofía, algo que pocos han logrado desarrollar con facilidad en la literatura y es que es justo eso: el pensar filosófico como medio de nutrimento en el conocimiento artístico.

Encontrarles sentido a ciertas cosas casi inapreciables por el ser humano común, podría ser la principal labor encontrada en los versos del poeta y a pesar de que los años arrastren consigo, a muchos más hombres que anhelen dedicarse al manjar de la poesía; nunca, nadie más volverá a ser, Jorge Luis Borges.

En definitiva, espero a encontrarme en él, tal vez en su biblioteca, en la biblioteca de Babilonia o en la biblioteca que ha de ser el paraíso. Bebiendo mate, con el que puede ser, el escritor más importante del siglo XX.

– Fósforo III

 
 
 

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