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ACCIÓN COMUNITARIA POR LA EDUCACIÓN EN MÉXICO: LA BÚSQUEDA DE UNA NUEVA REALIDAD SOCIAL

Mar 17, 2019
3 min read

Foto por: J. Rodrigo Saav

La deserción escolar en México es alarmante, recientes cifras presentadas por la SEP, demuestran que uno de cada cuatro niños que entran a la escuela logra terminar con un título de licenciatura o de profesión técnica. Para dar solución al problema (que dicho sea de paso, tiene consecuencias económicas, sociales y políticas) es necesario identificar las causas y los diversos componentes del problema. Un gran porcentaje de las deserciones escolares se dan al momento de ingresar a la preparatoria, o en el transcurso de la misma. El factor clave que contribuyen a que la deserción escolar a nivel medio-superior sea tan alta, es que los jóvenes no están suficientemente preparados para acreditar un examen denominado COMIPEMS. Éste es un concurso de asignación a la Educación Media Superior, que se lleva a cabo en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México. Dicho examen es de convocatoria única y, con él, se busca evaluar los conocimientos de los alumnos para, con base en ello, brindarles la oportunidad de ingresar a una preparatoria .

            Acción Comunitaria por la Colonia Tizapán (ACCT) nació hace casi 5 años, como creación de los miembros de la Asociación de Estudiantes Foráneos del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). ACCT es un proyecto de enfoque social, que busca ayudar específicamente a los estudiantes de las secundarias técnicas de la Colonia Tizapán, quienes pronto tendrán que presentar el examen COMIPEMS.

            Para muchos de los estudiantes de las secundarias de la Colonia Tizapán, las preparatorias públicas son su única opción para poder seguir estudiando. En este sentido, si no logran aprobar el examen, difícilmente podrán tener acceso a la educación media superior. Esto significa en muchas ocasiones, que los estudiantes dejarán sus aspiraciones de obtener un mayor nivel educativo y optarán por ingresar al mercado laboral para poder apoyar con gastos familiares. Lamentablemente el panorama previo al examen no es favorable, pues en un examen diagnóstico realizado por ACCT a principios de semestre, se indicó que de los 130 niños que presentaron el examen, sólo 17 de ellos podrán aprobar el examen COMIPEMS, mientras que 113 quedarán fuera de las preparatorias.

¿Cuál es la razón de que los resultados hayan sido tan malos? Platicando con los papás, ellos nos cuentan que muchas veces los maestros no asisten a sus clases, o no enseñan el material que deberían enseñar, o simplemente no les transmiten la pasión por aprender. Así, los estudiantes pierden el interés en su educación y no entienden por qué es importante. No obstante, la educación es vital para la formación de individuos libres, y este es nuestro punto de partida, y la razón de ser de ACCT. Por esta razón, impartimos clases de Español y Matemáticas los sábados por la mañana, buscando brindarle a los estudiantes los conocimientos necesarios para pasar el examen COMIPEMS.

Actualmente, ACCT está dirigido por estudiantes de distintas carreras del ITAM. Nuestro Director General es un estudiante de matemáticas aplicadas de sexto semestre. Bajo su coordinación, se formó un grupo de personas con capacidad y disposición de ayudar inmedibles.

Este grupo se divide en cuatro:

1) La Coordinación Académica, que se encarga de preparar el material para todas las clases que se impartirán, así como las tareas y ejercicios para evaluar a los niños en el progreso.

2) El equipo de Profesores, formado por 12 excelentes personas, quienes desinteresadamente (pues este proyecto no ofrece remuneración económica ni liberar servicio social) ofrecen sus mañanas de los sábados para dar clases a los niños.

3) El equipo de Laboratorio de Datos, quienes miden y valoran el progreso de los estudiantes con base en los resultados de las evaluaciones.

4) El equipo de tutores, formado por estudiantes que asesoran semanalmente a los niños y les resuelven dudas sobre las tareas.

Este es un equipo comprometido con lograr que los más de 150 niños inscritos actualmente en el programa, logren pasar su examen en junio y así puedan entrar a la preparatoria de su elección. En otras palabras, nuestra meta a corto plazo es lograr que estos 150 estudiantes estén un paso más cerca de lograr sus sueños. A largo plazo, nos gustaría que más alumnos en otras universidades se unan a esta iniciativa y la repliquen en las comunidades cercanas a ellos. Así, la disposición de muchos jóvenes se podría ver reflejada en un impacto social verdadero. Dicho de otro modo, nuestra meta a largo plazo es aportar a la construcción de un México más libre, más justo y más próspero.

18 de Marzo de 2019

 
 
 

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