A UNA MUJER

No me es usual compartir, en primera persona, lo que escribo. La poesía es un acto íntimo que bien, si llega a ser pétalo oral es repartido entre cercanos, divulgado bajo seudónimo o escondido en la informalidad y brevedad del azar.
Pero me ha entusiasmado la constante tragedia; el miasma de los días es ritual en la cotidianidad y la contemplación ha perdido espacios. Me ha despertado una llama en el pecho y no se debe a alguna clase de morbo, sino a la resistencia que he aprendido en los tropiezos.
¿Qué más hay sino música y poesía para saborear la vida? En las calles transita la desesperanza y la inmediatez con que las fauces del dolor nos encaja el colmillo es alarmante, sin embargo, nos queda un manjar labiodental insospechado, que puede refrescar y vibrar la piel curtida por la ignominia: el verso.
Escribir es el mejor terapeuta y compartir lo que se escribe tal vez conlleve algo de vanidad, ¿pero qué más hay cuando ningún aire nos revela secretos sobre el vaivén de sabernos vivos? Personalmente, lo que aquí entrego al mundo, no es otra cosa más que la práctica propia del amor.
El aliento que no te conozco
perfuma la madrugada de mi cuello finjo estar dormido la visitación de tu colibrí sempiterno me flota ficticio en las orejas. Apachurro mis ojos mis palabras tu acento de luces descansa mi espina tibia. Enloquecido busco el origen de tu fantasma ¿eres acaso todos murmullos del azar? En la calle de mi boca transitan pétalos ensueño…
La madrugada
narra tu frente;inquieta,la voz del amanecersusurra inciertos.Mi memoria frenéticano pierde tu rastro,la miradamuerde el mutismoy cierto aroma nostálgicoretrata el café esquinadodonde no existiósecreto.Me embelesatu figura flor,el tallo de tu vientrecomo mineral ansiadoy el risueñorrecostado en tu nombreson fruto escurriendode mis manos intactaspor tu desierto.Hoy que la lumbredescansa,no hay travesurani dolor:extraño tus ojosextraterrestresy la fragancia de ternuracon que te vistió el cieloaquella vezen qué no supeme despertasteel alma
Sin rastro tuyo
eres jardín y manjar discreto. En las azoteas nace tu voz agua y la melancolía celeste de la queda adelgaza secretoanhelar el lobo de tu palabra. Por ti misma sonríes y el clima escéptico aprende no robarte. ¡Todo es pedregal donde se apuestan pasos! Sin saberte aroma respiro tu silencio...
En un bolero
saboreélo que de tiya es fantasma.Arrepentí la mentirade faroles compartidosy la mano tristese hizo tierradonde crecenadie.El asco seconombra con acento nocturnoel velo que olvidasteen mi pecho¿Estás oculta en mi lengua?El tambor del olvidoabre pasoa un nuevo cuerpo…

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