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A LOS JÓVENES POETAS

Mar 16, 2020
2 min read

Y si tengo todavía algo que decirle, ha de ser esto: no crea que quien intenta consolarlo vive sin fatigas entre las sencillas y tranquilas palabras que algunas veces le hacen a usted un bien; vive también en la dificultad.

Rainer Maria Reilke

Emilio González

Encontrarse abrumando por el mundo parece ser el pan de cada día y la soledad resulta nuestra única compañera. Hace unos meses llegó a mis manos un pequeño libro que consta de cartas redactadas por Rainer Maria Rilke a su querido amigo Kappus, se titula “A los jóvenes poetas”, donde comparten sus emociones e inquietudes como buenos habitantes del mundo que eran. No se deje llevar por el título de esta lectura, por el contenido de estas cartas considero todos deberíamos leerlas en algún momento de nuestras vidas seamos o no poetas.

Una carta en particular me conmovió demasiado, tal vez la razón fue que necesitaba de algunas palabras de aliento en aquel momento. Para mi buena suerte la literatura envío ese mensaje a través de alguien que ya no habita esta tierra. La fecha es del 12 de agosto de 1904, Rainer Maria escribía para su amigo con motivos de llevarle calma explicando que la tristeza y soledad son herramientas para una transformación interior.

Estos sentimientos nos colocan en un territorio desconocido, causan un estado de parálisis porque nos alejan de lo cotidiano y familiar; las situaciones decrtias, no son más que una corriente que toca remontar. No hay de que temer de este mundo, mucho menos de la vida, estamos aquí como parte de un todo y nada que nos es contrario dentro de la naturaleza: “Si llegamos a descubrir abismos son nuestros; si hay peligros son los nuestros” (Maria Rilke, 1904)

Ninguno de nosotros debe asustarse si un día nos levantamos con una tristeza tan grande que pareciera imposible superar la soledad nunca antes vista. Cuando estas inquietudes pasan sobre nosotros como luz y sombra, debemos pensar que algo en nuestro interior se ha realizado ¿Por qué queremos excluir de nuestras vidas el sufrimiento, inquietudes, melancolías? Recordemos que todos somos evolución y no queremos otra cosa que transformarnos, no nos apresuremos en sacar conclusiones de lo que sucede. Es importante estar atentos cuando la tristeza nos alcanza, aprovechar la soledad para encontrar la raíz de este sentir y, poco a poco, remontar la ola.

 
 
 

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